ITA ALE 70
El alargue más emotivo de la historia. Semifinal de México 70′ ITA 4-3 ALE tras empate a 1 en 90′.

A contrario de lo que muchos opinan defiendo a morir los alargues. En la historia del fútbol son más los alargues donde hubo goles y espectáculo que los que fueron aburridos o cerrados.

Basta repasar las últimas dos finales del mundo, España 1 – Holanda 0 y Alemania 1 – Argentina 0, o las finales de 1978, 1966 y 1934 todas definidas en alargues.

Se inventaron los penales para no tener que jugar otro partido, como sucedía, a las 48hs de terminado un partido tras haber igualado en el alargue. Ello como forma de poner fin a un partido, sin sorteo, como pasó en el play off eliminatorio para la copa del mundo de 1954 donde España quedó eliminado a manos de Turquía por un papelito sacado de una galera.

Además, jamás nadie jugó 4 partidos posibles de tiempo extra en la historia de cualquier campeonato siendo este el número máximo que se podría jugar (desde 8vos de final hasta el partido definitorio).

Antes la pelota mojada pesaba más de un kilo, los zapatos otro tanto, las remeras eran buzos polares, el entrenamiento era distinto y nadie se quejaba de los alargues.

Hoy que los futbolistas son atletas de elite sólo en los alargues se ven supuestos calambres; generalmente los tienen los jugadores del equipo que van ganando y, qué casualidad, nunca los que van perdiendo.

Claro que un verdadero calambre te deja paralizado. Increíblemente, el 95% de los jugadores que los padecen actualmente, suelen volver a incorporarse una vez que “el carrito” los retira de la cancha.

Ir a penales directo sin pasar por el alargue, como muchos quieren, es indirectamente favorecer al que menos quiere jugar. Las estadísticas rompen los ojos en ese sentido.

Lo más justo para el espectáculo es, sin dudas, jugar el alargue para luego, eventualmente, ir a los penales.

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