Siempre he pensado que cuantos más campeones hayan a lo largo de la historia en un torneo, sea del tipo que sea, más se desprestigia.

 Otros opinan lo contrario. Por ejemplo en la Copa Libertadores muchos prefieren que equipos inéditos se sumen a la lista de campeones con tal de que otros no alcancen -o se alejen en la lista de ganadores- al equipo del cual son hinchas.

Mi posición si se quiere es un tanto egoísta pero es la que defiendo de toda la vida y la ejemplifico de la siguiente manera hablando de los mundiales de fútbol.

Si los mundiales siempre los ganan las mismas selecciones más se valorará lo conseguido por Uruguay, por más que hayan pasado muchos años desde su última conquista.

POCOS HAN SIDO LOS CAMPEONES DEL MUNDO Y MUY POCOS, TAMBIÉN, LOS QUE TUVIERON LA POSIBILIDAD DE SERLO.

Se han disputado desde 1930 hasta la fecha 20 finales por copa del mundo.

Pudieron llegar a disputarlas 40 selecciones distintas y 20 haber sido campeonas; sin embargo:

Sólo 8 fueron campeones: Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina, Francia y España.

Y tan solo 4 cayeron en el intento: Checoslovaquia, Hungría, Suecia y Holanda.

VEMOS QUE DE 40 POSIBLES SELECCIONES SOLO 12 HAN JUGADO LA FINAL DE UN MUNDIAL.

Demás está decir que si un equipo uruguayo está en condiciones de ganar un torneo continental, por primera vez, voy querer que lo gane. Así ha sido siempre pero ello no implica cambiar el pensamiento que acabo de exponer.

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