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@En1buena

Lo demás es puro cuento

mes

diciembre 2015

UN NOMBRE LLENO DE GLORIA

El Club Atlético Peñarol está a semanas de ponerle nombre a su Estadio y a pocos meses de volver a tener el sueño de la casa propia, luego de 82 años.

Desde la desaparición del Estadio de los Pocitos en 1933 que Peñarol no tiene un recinto -propio- acorde a su envergadura.

Laurent
Lucien Laurent

El tiempo dirá si el nuevo Estadio podrá albergar acontecimientos históricos como los tuvo aquél, donde un 13 de julio de 1930, Lucien Laurent marcó el primer gol de la historia de los mundiales, en la victoria de su país -Francia- ante México por 4-1.

Esoestadio cap lo irá marcando el tiempo; ahora lo que se está por determinar es el nombre por el cual habrá de llamarse al Estadio de Peñarol.

Para eso su Presidente ha convocado a hinchas y socios y, según dijo, “tras un estudio de algunos historiadores”, se han propuesto las siguientes opciones: “Glorioso Peñarol”, “Campeón del Siglo” y “Estadio CURCC”.

Me pregunto quiénes son ésos historiadores que, al menos en dos de las opciones, han pensado más en confrontar que en individualizar a un Estadio que será de primer nivel mundial.

La grandeza de Peñarol obedece a los JUGADORES que han pasado por el club y que a fuerza de títulos lo han llenado de gloria.

Si se habla de un “Glorioso Peñarol”, en lo personal la única opción que considero viable de las tres sugeridas, es porque hubo a lo largo de la historia muchas glorias que vistieron su camiseta.

Si se obtuvo la distinción “Campeón del Siglo”, es porque muchos jugadores contribuyeron a ganar los títulos que lo hicieron posible. Aquí dejo de lado cualquier discusión sobre jerarquía, relevancia o vinculación con la FIFA que pueda tener quien otorgó tal distinción: la Federación Internacional de Historia y Estadísticas de Fútbol (IFFHS).

Por otro lado, ponerle “Estadio CURCC” no hará más que ahondar en una discusión, sin sentido, como la del decanato, que solo se puede dar en nuestro país.

Peñarol se hizo grande a nivel mundial no por haber nacido un día antes o después que otra institución sino por haber conseguido una infinidad de logros deportivos.

El nombre de un Estadio de fútbol tiene que ser SINÓNIMO DE GLORIA sin necesidad de ponerse a dar explicaciones.

En lo personal entiendo que el Estadio del Club Atlético Peñarol debe llevar el nombre de un jugador que, repito, a fuerza de títulos haya contribuido a la rica historia del club.

Algunos, con gran desconocimiento de la historia y tocando de oído, dicen “que se dejen los nombres de los jugadores para las tribunas, que el club está por encima de cualquier jugador”.

Saben qué, puede ser, pero a ésos les digo que la historia de Peñarol merece estar por encima de cualquier discusión estúpida.

A la hora de ponerle nombre a los estadios existen en el mundo cientos de ejemplos que se basan en:

Barrio/ubicación: Chamartín (nombre original del estadio del Real Madrid); San Siro (Milan); Mestalla (Valencia); Anfield (Liverpool).

Hecho histórico: Centenario (Uruguay); Defensores del Chaco (APF).

Un Presidente: Santiago Berbabéu (Real Madrid) Antonio Vespucio Liberti (River Plate); Alberto J.Armando (Boca Juniors).

Acontecimiento deportivo: Olímpico (Roma, Berlín, Munich, Londres, etc); Libertadores de América (Independiente); Stade de France (Estadio de Francia construido con motivo del mundial 1998).

Personalidad: Mario Filho -Maracaná-; San Paolo (Napoli); San Mamés (Ath.Bilbao); Presidente Perón (Racing).

Empresa patrocinadora: Allianz Arena (Bayern Munich); Mercedes Benz Arena (Stuttgart); Emirates (Arsenal).

Jugador o técnico: Giuseppe Meazza (Inter); Diego A.Maradona (Argentinos Jrs.); Mario A.Kempes (Gobierno de Córdoba); Marcelo Bielsa (Newell’s Old Boys).

Yo, insisto, soy de los que cree que Peñarol es lo que es gracias a los jugadores que han pasado por el club y que a través de las conquistas deportivas convirtieron a la institución en un grande a nivel mundial.

Ello no se debió a un barrio, a un Presidente, a un nombre o acta fundacional, o a una distinción en particular; se debió, pura y exclusivamente, a sus jugadores!

Entonces, repito, el nombre del Estadio del Club Atlético Peñarol debe identificarse con una GLORIA DEL CLUB, con un JUGADOR que haya vestido su camiseta.

Y allí podrán encontrar muchos nombres, yo me quedo con uno, NESTOR “TITO” GONÇALVEZ (nacido en Artígas un 27 de abril de 1936) el cual:

  • Jugó TODA SU CARRERA en Peñarol (desde 1957 a 1970).
  • Es quien más veces vistió su camiseta (574).
  • Ganó 9 campeonatos uruguayos (formó parte del 1er quinquenio).
  • Ganó 3 Copas Libertadores de América.
  • Ganó 2 Copas Intercontinentales
  • Ganó 1 Supercopa de Campeones Intercontinentales
  • Es por otra parte el único futbolista que disputó 6 finales de Copa Libertadores.

Por eso, para mi no hay dos posibilidades, el Estadio del Club Atlético Peñarol debe llevar el nombre de su máxima gloria: Néstor “Tito” Gonçalvez.

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SÍ, SE, PUEDE! las pelotas!!!

A este grito sagrado para varias hinchadas del continente americano debe prohibírsele la entrada en nuestras fronteras. Es sinónimo de fracaso, propio del que no ganó nada ni tiene idea de lo que va a ver a una cancha de fútbol.

“El grito” nació en México en ocasión de disputarse la Copa de las Confederaciones en el año 1999. Claro que hasta entonces los aztecas aún no habían ganado absolutamente nada a nivel internacional más allá de la mediocre Copa de Oro que juega en Concacaf.

Pasaron los años y México salió dos veces campeón mundial juvenil, campeón de aquella Copa Confederaciones y además ganó el oro olímpico en 2014.

Pero el daño ya estaba hecho… ese “grito” vergonzoso fue bajando y así llegó a Ecuador previó a clasificar a su 1er mundial en el año 2002; de hecho, fue la cortina musical del partido que empatamos bajo el mando de Víctor Púa día en el cual concretaron la clasificación.

Hasta por cábala los países que NUNCA GANARON NADA continuaron con el legado. De esa forma Venezuela tomó el mando y hasta los propios chilenos por momentos abandonaron el “Chi, Chi, Chi…” para sumarse al “sí, se, puede”!

Cada uno que haga lo que quiera pero acá, en Uruguay, “Sí, se, puede” las pelotas! La explicación es sencilla. SI YA PUDISTE NO NECESITAS RECORDARTE A TI MISMO QUE PODES.

Ese canto, casi denigrante para el jugador que lo recibe, que quede entonces para los que nunca ganaron nada. URUGUAY SIEMPRE PUDO!

Y así ha ganado -desde el inicio- todo lo que ha jugado salvo la Copa de las Confederaciones; Juegos olímpicos (1924), Copas América (1916), Mundiales (1930), Campeonatos juveniles (1954), Campeonato de campeones del mundo (1980).

Entonces recuerden, Uruguay ya sabe lo que es ganar y ser campeón en cualquier competencia que esté disputando, por eso: “Sí, se, puede” las pelotas!

¡SIGUEN CAYENDO!

 Que sea motivo para que caiga también LA COPA (América) CENTENARIO

Hoy amanecimos con la noticia de que el Presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Don Juan Ángel Napout, ha sido detenido en el marco de la investigación por corrupción llevada adelante por el FBI.

Aclaro que lo llamo “Don” porque parece que es el mote que se ponen todos estos delincuentes antes de caer en desgracia: Don Julio (Grondona), Don Eugenio (Figueredo), Don Nicolás (Leoz), etc.

Llama la atención ver como estos cobardes – corruptos ni siquiera tienen la grandeza de morir con las botas puestas y se van delatando entre ellos para salvar su pellejo.

Porque no hay ninguna duda de que Napout, y el detestable llorón Sergio Jadue, fueron hundidos por nuestro impresentable Eugenio Figueredo.

Resulta al menos curioso ver como ha caído toda la cúpula de cada una de las asociaciones que integran la Conmebol y, sin embargo, jamás en 21 años que llevó la investigación, ninguna Federación o Asociación nacional realizó denuncia o puso bajo sospecha a alguno de sus delincuentes.

TODOS LOS CLUBES DE AMÉRICA DEBERÍAN HACER UN MEA CULPA Y SENTIRSE CULPABLES POR ESTA DESAGRADABLE SITUACIÓN.

TODOS han permitido que se llegara a este momento porque NINGUNO ejerció un mínimo de control respecto a su presidencia.

Como decía cuando se destapó la olla allá por mayor, todo esto tiene que servir para sacar de una vez a México y todo CONCACAF de nuestras competiciones de CONMEBOL.

Repaso algún concepto…

La investigación inicial reveló que la mayoría de los corruptos son de Concacaf y que los actos de corrupción se remontan al año 1991.

La primera Copa América con participación de países de dicha confederación fue en 1993: EEUU y México, quien ha participado en todas las ediciones desde entonces.

Los equipos mexicanos comenzaron a participar de la Copa Libertadores en el año 1997; muy próximo a 1991, no por casualidad.

La única explicación de que haya entrado México en el negocio del fútbol sudamericano se llama, y así surge de la investigación, CORRUPCIÓN.

Jamás interesó la integración regional; lo único importante fueron los dólares provenientes del norte producto de la televisación y la cometa que cada dirigente podía llevarse para su casa.

La Copa América, lo dice la historia, es exclusivamente para los sudamericanos. Aprovechemos esto, esperemos se cumplan los contratos vigentes que no estén afectados por manos corruptas y chau México!

Y lo más importante…

¡LA COPA AMÉRICA DEL CENTENARIO EN ESTADOS UNIDOS 2016 DEBE CANCELARSE!

Copa Centenario¿Qué vamos a celebrar, que están todos presos? Porque hablar del prestigio mundial de la Copa América no se condice con el desprestigio actual de toda la organización del continente americano.

¿A quién le sirve realizar ése torneo? A los jugadores, no. A los clubes a los que pertenecen, menos. A los organizadores del evento, seguro que sí.

Incluso selecciones que están en proceso de recambio es más lo que tienen para perder que para ganar.

Termina la Copa e inmediatamente se vuelve a la realidad, las eliminatorias para Rusia 2018; y no olvidar que de un evento así pueden quedar secuelas: lesiones, suspensiones, cambio de entrenadores, etc

Llevar suplentes para evitar riesgos a un evento de tamaña envergadura ya le quitaría todo el prestigio que se pretende resaltar.

Por otra parte, llevar el evento continental más prestigioso de selecciones a América del Norte es propio de alguien que de fútbol -y su historia- no entiende nada y sólo le importa llenarse los bolsillos.

¿Quién asegura que la realización del evento no haya estado contaminada por los actos de corrupción?

Con todo respeto a Estados Unidos no tiene vínculo deportivo ni geográfico con cada uno de los que integra la Confederación Sudamericana de Fútbol.

Es un país que está en alerta máxima por posibles atentados.

Un país que ya ha fijado 10 sedes y cuyos traslados implicarán un desgaste extra al habitual, producto de las distancias que existen entre ellas.

Por eso como he dicho en alguna oportunidad, si se va a hacer una edición especial con motivo del centenario de la primera Copa América no hay dos opciones posibles:

  • o se juega en Argentina, como en 1916;
  • o una edición “extra”, de las tantas que hubo en la historia, disputada exclusivamente entre los países que crearon la CSF y participaron de aquella edición: Uruguay, Argentina, Brasil y Chile.

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