Hace un rato conseguimos un valiosísimo empate en Barranquilla que nos permite, pase lo que pase en los partidos que restan de esta 10ma fecha, mantener la punta o a lo sumo, caer al segundo puesto de las eliminatorias.

Como pasó con Bolivia al comienzo, este grupo seleccionado se ha encargado de dejar atrás otro de los cucos que por décadas nos venía acechando.

Y no fue porque los efectos del calor y la humedad se vieran disminuidos por la lluvia sino por el gran planteo que se hizo -sobre todo en el primer tiempo- y la enorme concentración y despliegue físico de todo el plantel.

En los primeros 45’ Uruguay llegó a jugar mejor que un equipo colombiano que estuvo lejos de desplegar su clásico juego. No pudo adueñarse del balón, hacerlo circular rápido por los extremos y tampoco procuró presionar en la salida para provocar el error rival.

Colombia permitió que Uruguay por momentos dominara el balón y se parara en su campo; algo poco común cuando juega de visitante. Las pocas veces que nos atacó lo hizo con aisladas subidas de Cuadrado siendo, una de ellas, la que provocó el corner del cual llegó la apertura.

Tras ello volvieron a regalarnos campo y pelota.

Así, pudimos tirar el equipo más arriba y generar algunas triangulaciones (Corujo-Sánchez) que permitieron el tiro libre del cual llegó el gol de Cebolla Rodríguez.

En ese primer tiempo el trabajo táctico fue impecable. Equipo compacto, solidez de nuestra defensa, buenas coberturas de los extremos y un enorme despliegue de Vecino y Arévalo Ríos hicieron que Colombia ni una sola vez nos pudiera agarrar mal parados.

El entretiempo pareció jugarnos en contra.

Arrancó el 2do tiempo y Colombia nos metió en nuestro arco los primeros 20’.

No podíamos agarrar la pelota y sobre todo con subidas rápidas por el lado izquierdo de nuestra defensa, tras la rápida amarilla sacada a Palito Pereira, los locales se hacían cada vez más peligrosos.

A falta de 20’ el ingreso de Stuani pareció darle aire a todo el equipo y como sucedió cuando entró en Lima, contra Perú en las eliminatorias pasadas, terminó asistiendo a Suárez para que, con su capacidad inigualable, provocara el error del defensor colombiano y así anotara el 2-1 momentáneo a favor de Uruguay.

Por algunos minutos después del gol parecimos tener las herramientas para sentenciar el partido pero faltó claridad para terminar alguna jugada. Un par de desbordes de cebolla Rodríguez (uno con centro demasiado fuerte y otro que no llegó a descargar al medio) fueron las más claras junto con alguna combinación entre Suárez-Cavani y Stuani que no se supo resolver cuando los locales estaban cada vez más desordenados.

Bajo ese asedio, Colombia volvió a atacar por la izquierda de la defensa celeste. En una jugada rápida Cristian Rodríguez no pudo evitar la subida del volante que con mucha libertad lanzó el centro del cual llego el muy buen cabezazo de Mina.

El empate le cabe bien al partido. Los dos pudieron ganarlo pero también perderlo.

Lo positivo para los celestes es que suman un punto más de esos que en la previa no se consideraban; se llega a 20 restando 8 fechas y sabiendo que con 28 estás clasificado.

Lo negativo es que no vamos a contar con Edinson Cavani para la final a jugarse en noviembre en el Centenario; de vencer a Ecuador tendremos un pie y medio en Rusia y, lamentablemente, no podremos contar con el salteño.

Colombia – Uruguay ya es historia.

Ahora disfrutemos de lo que resta sabiendo que, pase lo que pase, seguiremos 1º o 2º habiéndose jugado un 55,55% de las eliminatorias.

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