Pablo Cuevas venció en segunda ronda de Montecarlo al número 3 del mundo Stan Wawrinka logrando así una de las victorias más importantes de su carrera.

Ya le había ganado una vez a Rafa Nadal, viene de ganar en marzo el ATP 250 de San Pablo y se mantiene desde hace tiempo entre los primeros 25 del mundo.

En Uruguay seguimos mirándolo de costado y acordándonos de él sólo cuando gana.

Estamos viendo al tenista uruguayo mejor ubicado (19) y con más títulos ATP en toda la historia. Es hora de darle el mérito que se merece.

No todos llegan a estar entre los primeros 20 mejores de lo que hacen; eso, ya tiene un mérito en sí mismo.

Incluso, de los que llegan a los primeros 20 la mayoría lo hace sin darse cuenta, producto de su virtuosismo.

Pocos, o ninguno, lo hace producto de la tenacidad, el esfuerzo y las ganas de no darte por vencido en busca de una meta. Eso que es tan propio de los uruguayos.

Está claro que Cuevas no es solo esto último. Es un gran jugador, NO el más virtuoso, pero SEGURO el número 1 de ésos 20 -o 2 considerando a Nadal-, en lo que hace a tenacidad y esfuerzo.

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