Tras el impresionante gol de chilena convertido por Cristiano Ronalndo en los cuartos de final de la actual edición de la Champions League un seguidor me consultó si estábamos ante el mejor futbolista europeo de la historia.

Lo primero que atiné a decir es que para alguien que no vio Sundelar, Cruyff, Kocsis, Puskas, Eusebio o Di Stéfano -por más que los dos últimos no eran de origen europeo- es difícil ser tan contundente con la respuesta.

De lo que no tengo dudas es de que estamos ante el DELANTERO más letal de todos los tiempos, no sólo del fútbol europeo.

Pero por permanecer tanto tiempo a primer nivel, mejorando con los años en lugar de decrecer en su rendimiento, me animaría a decir que SÍ, Cristiano puede ser el mejor jugador europeo de todos los tiempos.

REFERENCIAS A MESSI Y MARADONA

Es por esto mismo que yo pongo a Messi por sobre Maradona y ni que hablar por sobre el portugués; dejando de lado los títulos obtenidos por cada jugador.

Todo lo que hace Ronaldo puede ser imitado por el argentino; quizás en lo único que hay una gran diferencia es en el juego aéreo por parte del delantero del Madrid. Pero muy poca cosa de la que Messi hace en la cancha puede ser imitada por Cristiano.

Entre los argentinos, Messi ha jugado el 70% de sus partidos a lo “Maradona del 86”, teniendo un rendimiento exuberante tanto con 20 años como ahora con 30. Sin embargo, el de Villa Fiorito tuvo tres etapas claramente diferentes: 1979-1983; 1984-1989 y 1990-1997.

Lo más desequilibrante se vio en la primera; cualquier tipo de gambetas con cambio de ritmo atípicas para la época que dejaban en ridículo al rival que se le pusiera enfrente.

Lo más talentoso se vio en la segunda; sin ser un goleador empedernido decoraba con goles un juego exquisito, más aggiornado al juego colectivo que a los impulsos individuales del comienzo de su carrera. En esta etapa hay un paréntesis de siete partidos que fue lo catapultó a la gloria, su coronación como campeón del mundo en México 86´. Jamás en nueve mundiales vi una actuación semejante.

Finalmente llegó el ocaso; la droga hizo estragos y la falta de controles estrictos en la época le permitió jugar más de lo que debió.

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