Solo en Uruguay puede ser tema de discusión la remodelación del Estadio Centenario. Se trata de algo que, con o sin mundial de 2030, resulta necesario.

Algunos quieren dejarlo como está solo porque fue declarado Monumento Histórico del Fútbol Mundial; eso aunque lo veamos día a día caerse a pedazos.

Seguramente esa gente quiera tener un Monumento no para seguir yendo a ver al seleccionado más laureado de la historia sino, únicamente, para ser visitado y recordar lo que allí pasó, estilo la Plaza de Toros del Departamento de Colonia.

Porque está claro que en un par de décadas, sin la plata que antes dejaban los “grandes” por su alquiler, no se podrá jugar más a estadio lleno.

Así, lentamente se irá viniendo abajo, hasta que se prohíba el ingreso por peligro de derrumbe.

Lo primero que se debe hacer con semejante Monumento es que la AUF lo adquiera para sí; que sea propio y salga de la órbita de la Intendencia de Montevideo.

A PARTIR DE ALLÍ COMENZARÁ LA OTRA DISCUSIÓN REMODELACIÓN O SUSTITUCIÓN?

Y sinceramente da igual. Porque así se haga otro estadio en el mismo lugar, nadie borrará la historia que allí se escribió. Pensar lo contrario es caer en un romanticismo barato!

Hoy en el mundo lo normal es tirar abajo lo viejo y levantar algo nuevo en su lugar.

Lo han hecho clubes pequeños, tradicionales o potencias. La mayoría hasta cediendo el nombre de su estadio a grandes empresas, generalmente del mundo asiático que poco tienen que ver con el mundo del fútbol. Sin embargo, ninguno de esos clubes perdió su identidad!

En nuestro caso, alcanzaría con trasladar la Torre de los Homenajes y todas las plaquetas conmemorativas del mítico Centenario, al nuevo Estadio que debería, eso sí, conservar el mismo nombre.

En cualquier caso, para que el nuevo Estadio pueda ser rentable se requerirá necesariamente de una inversión privada. Y para que sea sustentable dicho Estadio debe prepararse como “multipropósito”, de modo de poder tener recitales y eventos de gran convocatoria, sea cual sea el deporte que se vaya a desarrollar. Ello, amén de disputar allí todos los partidos de Uruguay de todas las categorías.

La AUF deberá, conjuntamente con el inversor, procurar jugar en el Estadio la mayor cantidad de partidos posibles, principalmente en fechas FIFA, de modo de percibir importantes sumas por televisación amén de las recaudaciones.

Si los grandes clubes del mundo lo hacen, cómo no lo va a hacer Uruguay en épocas donde ni siquiera los grandes jugarán en el Estadio Centenario.

La mayoría en Uruguay hoy entiende que se debe remodelar y no tirar abajo para construir uno nuevo. Principal argumento? Que es un monumento al fútbol por lo que debe mantener su diseño lo máximo posible.

Yo me pregunto en base a qué debe mantener su diseño? Qué es lo excepcional del diseño del Estadio Centenario?

El gran mérito de Juan Scasso fue haberlo construido en tiempo récord no el haber dejado una obra maestra desde el punto de vista arquitectónico.

En lo personal no tengo dudas, el 95% del Estadio debe ser demolido.

Negarse a ello basado en “la historia” y lo arquitectónico es desconocer la historia del Centenario y, lógicamente, de lo que es la arquitectura de un estadio en estos tiempos.

Desde 1930 a hoy el Estadio tuvo cambios que nadie se cuestionó en su momento: los vestuarios debajo de la olímpica, construcción de otro anillo en las cabeceras, suplemento de tribuna en la olímpica, colocación de butacas, el sembrado cambió decenas de veces, las cabinas de prensa igual.

Hoy el cambio es mucho más profundo. Impone una reestructura general o quedarse a esperar que sea inhabilitado por peligro de derrumbe en los próximos 30 años.

Yo entiendo que alcanza con quitar la Torre, todas las placas conmemorativas y lo demás… abajo!

La historia si se quiere está en el lugar geográfico donde fue construido y que tuvo siempre como testigo la Torre de los Homenajes. Ella es el SÍMBOLO del Estadio Centenario; y ella puede ser trasladada a una nueva obra como sucede con cualquier monumento.

Pero quedarse con que el Estadio no se puede tocar y remontarnos a 1930 es propio del estancamiento mental del uruguayo

Algún día tenemos que pensar como un país ubicado en el siglo XXI y no seguir viviendo de recuerdos y con el freno puesto.

Y repito, la adquisición del Estadio por parte de la AUF, con su posterior remodelación, es independiente al delirio mundialista. Cuanto antes se salga de la IMM, antes se podrá levantar. Así lo escribí hace tres años.

 

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