Hemos logrado una sufrida pero trascendental victoria que sirve para arrancar arriba en la tabla, sacarnos los nervios, dejar atrás una racha de 48 años y motivarnos de cara a lo que viene.

El resultado se ajustó perfectamente a lo que hicieron los equipos en la cancha. Uruguay generó poco pero fue más que los egipcios que centraron su juego en la marca y lo hicieron muy bien. Con mucha disciplina táctica no dejaron espacios para explotar y se impusieron en la mayoría de los mano a mano no cometiendo ningún error hasta el minuto 89, donde apareció uno grave; dejar libre a un defensor uruguayo en una pelota quieta es algo que en el fútbol no se puede hacer.

El balance es positivo pero invita a la reflexión para no caer ni en la algarabía por el triunfo, ni en el pesimismo clásico del uruguayo por no haber podido golear a un equipo en teoría más débil al que, además, le faltaba su principal figura.

Es que todo muy lindo con los nuevos jugadores y medio campo celeste pero no podemos imitar estilos de juego que no nos caen bien, no estamos acostumbrados a llevar a cabo y por lo tanto, difícilmente alguna vez podamos llegar a implementar con éxito.

Podemos y debemos tocar un poco más para generar opciones de gol pero si ese toque se hace solo para atrás o los costados, de poco servirá. Como bien dijo el entrenador, la forma de que la pelota entre al arco puede ser de infinitas maneras.

A mi me encantaría ver cinco o seis pases filtrados por partido para las dos bestias que tenemos arriba pero si eso no se puede hay que tener otras alternativas. Y las clásicas del fútbol uruguayo son válidas.

La intención de salir jugando por abajo y en corto es buena si se tiene precisión y en determinado momento se cambia el ritmo y hay aceleración.

Si ese toque es lento y sin sorpresas se permite al rival armarse y así, al perder la pelota, quedas expuesto a un contragolpe en bloque.

Es verdad que hoy Egipto marcó muy bien pero en parte ello se debió a que Uruguay siempre le permitió llegar a defender con muchos jugadores.

Nuestra transición defensa-ataque nos cuesta hacerla a gran ritmo y ello permite que el rival pase en su totalidad la línea de la pelota antes de que Uruguay inicie el ataque final de cada jugada.

Por momentos fuimos intensos defensivamente, lo cual es bueno, pero al final nos desacomodamos. Debe ser un llamado de atención para lo que viene.

Las ocasiones de gol en el 1er tiempo fueron escasas porque carecimos de volumen de juego. Lo poco que se generó fue a través de circuitos por la derecha que terminaron en centros sin peligro.

En el 2° tiempo con los cambios pudimos mejorarlo. Cambios de nombres y actitud.

Hubo una notoria mejoría en el desempeño de nuestras dos máximas figuras. Suárez y Cavani habían tenido poca participación; es verdad que en la primera mitad no fueron conectados por sus compañeros pero tampoco ellos bajaron para llevar la pelota desde el medio.

En el complemento más allá de alguna imprecisión terminaron siendo importantes. Demostraron que más allá de que conviertan o no son figuras y el equipo los necesita activos.

Por la izquierda prácticamente no se había llegado. Con los cambios del Cebolla Rodríguez por De Arrascaeta y Sánchez por Nandez se pudo conectar a los punteros y propiciar alguna ocasión de gol. Este último no sé si está para ser titular pero es un cambio cantado que, como hoy, puede cambiar el trámite del partido.

Nuestra media cancha debutaba íntegramente en un mundial. Tuvieron buenas y malas. Esperaba un mejor partido de Vecino, muy impreciso, de De Arrascaeta, quien no pudo filtrar un pase.

Nandez tuvo un partido correcto y Bentancur, sin ser espectacular y habiendo pasado más hacia los costados que en profundidad, demostró tener mucha categoría. Con 21 años bajó constantemente a zona defensiva para ser la salida del equipo con la responsabilidad que ello implica; tiene un gran presente y le espera un enorme futuro.

Para el final destacar una vez más al triángulo final. Muslera controló sin problemas los escasos remates que se le efectuaron. Giménez más allá del gol jugó un gran partido, sin errores. Con 23 años está jugando su segundo mundial con la solvencia de un veterano. Godín demostró por qué es uno de los mejores defensores del mundo. Lo que jugó hoy fue una barbaridad!

Tuvo un par de acciones a lo Beckenbauer, soltándose y llevando la pelota como si fuera el dueño del cuadro. Y creo que lo es. Nuestro capitán es el símbolo de este seleccionado. Es un verdadero fenómeno.

NUESTRO PRÓXIMO RIVAL Y NUESTRA POSIBLE ONCENA

El 20 nos enfrentamos a Arabia Saudita que viene de caer 0-5 en el debut contra Rusia. Cabe decir que los árabes no jugaron absolutamente a nada; se limitó a tratar de pasar la pelota en corto, sin idea de cómo llevarla al arco rival.

Tiene una idea fija que es el salir de manera ordenada, con pases cortos desde el fondo. Claro que sin medir consecuencias. Si contra los rusos los errores defensivos le costaron carísimo cuánto más debiera costarles teniendo enfrente a Suárez y Cavani.

Todo su juego es lento y previsible lo cual hizo que, al menos en ese partido, fuera permanentemente neutralizado. No tiene salida por las bandas, cambio de ritmo ni tampoco un habilidoso que rompa por el medio al menos para generar una infracción cerca del área. En su manual, muy básico por cierto, sólo está indicado “tocar en corto”.

Teniendo en cuenta todo lo anterior entiendo conveniente cambiar el sistema y algunos nombres para arrancar el próximo partido.

Muslera

Caceres-Godín-Gimenez

Varela                                                   Laxalt

Torreira       Vecino       Bentancur

Cavani              Suárez

Olvídense de la cantidad de supuestos defensores. Piensen en ellos en movimiento y no como si se tratase de un futbolito. En un mundial no hay lugar para las sorpresas. Controlamos, primero, ganamos después.

Estos nombres bajo este sistema permiten tener un equipo claramente más ofensivo que el que arrancó contra Egipto.

Además, si todo se da como esperamos, al comenzar el segundo tiempo ya se podrán hacer variantes pensando en Rusia o directamente en los Octavos. Eso porque si los locales no pierden con nuestro rival de hoy -juegan un día antes- entraremos a la cancha sabiendo que un triunfo nos depositará en Octavos de final a falta de una fecha.

Hoy quedaron atrás 48 años de historia. Antes de empezar gritaron bien fuerte “sabremos cumplir”… y cumplieron! Esperamos con mesurado optimismo que lo sigan haciendo. Hay tiempo para mejorar y pensar en grande. Esto recién empieza… pero ya falta menos. #Vamosquevamos!!!

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