Es brutal la operación que están haciendo la mayoría de los clubes, de cara a la próxima elección de Presidente de la AUF, para sacar a este ejecutivo y seguir subsistiendo sin hacer absolutamente nada.

Con mucha hipocresía algunos hablan de reestructura pero, qué pueden cambiar Abulafia o Del Campo si no cambia la mentalidad de la mayoría de los dirigentes de los clubes y estos no empiezan a funcionar como el profesionalismo les exige.

Algún día habrá que darse cuenta que hay muchos clubes que no pueden estar en un fútbol que se dice profesional, y deberán seguir en el amateurismo o directamente desaparecer, como hicieron otros de cara a la temporada de 1932.

Y esto no es una defensa a Valdez, que llegó de una manera poco cristalina tras una operación que involucró al Gobierno y tuvo por objeto expulsar a Bauzá de la Asociación Uruguaya de Fútbol.

Pero ¿qué culpa tiene el actual presidente de la AUF de que los clubes de este país no hayan ganado nada en los últimos 30 años? ¿Qué culpa tiene de que la mayoría esté en una situación financiera deficitaria?

Institucionalmente, en un siglo de vida, los “grandes” de este país hicieron bastante poco para crecer. Recién en la última década arrancaron con obras (a puro préstamo) y fuertes campañas de socios, más por un tema de globalización y redes sociales que por ideas genuinas revolucionarias. Así y todo, alcanza con ver sus balances para darse cuenta que la planificación no ha sido muy buena.

Y qué dejamos para los chicos! Desde 1932 no solo no pudieron ganar nada relevante a nivel deportivo sino que hicieron poco para profesionalizarse; más bien nada. Siguieron actuando como amateurs durante 86 años; bastante más tiempo que los cuatro que lleva este ejecutivo.

Algunos trabajan bien las inferiores pero son un cero en infraestructura e igual de deficitarios que los otros clubes que no hacen ni aportan nada al fútbol uruguayo.

Yo me pregunto. ¿Es tan difícil promover una política de Estado donde, por ejemplo, de acá a tres años todos los clubes que participan de la Segunda División “profesional” puedan tener una chancha de césped sintético como la del Complejo Rentistas?

Exoneración de impuestos, facilidades para la importación del material, mano de obra, etc, etc. No se puede pretender mejorar el nivel del producto fútbol si no se mejora, antes que nada, el piso de los escenarios deportivos. Empecemos por ello y que todos puedan jugar en un piso digno y no un potrero, como se ve todos los fines de semana.

Después sigamos con esa política de Estado y vayamos por escenarios que reúnan lo básico. Estadios para 10.000 personas (para qué más) con tribunas de hormigón armado, un pequeño palco, vestuarios en condiciones y algunas cabinas decentes.

No se necesita demasiado más. O sí… pensar a veces implica un esfuerzo muy grande que no todos están dispuestos a hacer.

Entonces la ecuación es bien sencilla. En los últimos cuatro años lo que dependió del Ejecutivo de Valdez (relacionado a la AUF y selecciones) funcionó bien, lo que dependió de los clubes (autofinanciamiento, organización de campeonatos, logros deportivos internacionales) funcionó mal, como de costumbre.

Es que el problema no está en la presidencia de la AUF sino en la administración y gestión de las instituciones que la integran. Clubes que siguen esperando de la tv y la selección la solución a todos sus problemas.

Entonces, antes de pretender bajar los ingresos a los procesos de selecciones nacionales, mejor que los dirigentes piensen cómo hacer para que sus clubes puedan solventarse por sí mismos.

Por su parte los jugadores, a través de la “nueva” mutual, deberán colaborar para llevar adelante la reestructura que nuestro fútbol necesita.

Y esta no arranca por la selección sino por las bases: fútbol infantil, juvenil, del interior, hasta llegar al profesional. Es ahí dónde está el déficit.

Más tarde o más temprano Tabárez se irá, Valdez también, pero los problemas seguirán.

Por eso, si no se quiere un fútbol rehén de unos clubes que solo están para hacer mandados a los empresarios de turno y realmente se quiere mejorar, son los jugadores los que deben actuar.

Y lo deben hacer ya, caiga quien caiga.

Como pasa en Europa donde sin titubear ha desaparecido el Parma, Bari o Cesena, clubes que hasta hace poco estaban en primera.

Porque en todo el mundo, como es lógico, el que no se adapta o es deficitario desaparece, en Uruguay no!