Hay gente que justifica los “cara a cara” -para la tribuna- en un partido de fútbol y en base a ello considera que Messi no debió ser expulsado tras la escaramuza que tuvo con Medel en el partido por el tercer puesto disputada esta tarde.

Vale decirles que no tiene por qué concretarse una agresión para que un jugador sea merecedor de tarjeta roja.

La regla 12 es tan amplia como desconocida para la mayoría que suele opinar viendo un partido de fútbol.

De su simple lectura e interpretación se desprende que alcanza con comportarse de manera agresiva o intimidatoria, y ponerse cara a cara con postura desafiante lo es, para ser expulsado.

Otro error es decir que por tratarse de una jugada de expulsión, el VAR en este caso debió intervenir.

EL ÁRBITRO VIO (y todos vimos) UN COMPORTAMIENTO AGRESIVO O INTIMIDATORIO DE LOS JUGADORES por lo tanto, HAYA HABIDO CONTACTO FÍSICO O NO, conforme a la Regla 12, TUVO FUNDAMENTOS PARA DETERMINAR LA EXPULSIÓN SIN NECESIDAD DE REQUERIR LA ASISTENCIA DEL VAR.

Y bajo ese argumento que seguramente estampará el árbitro en el formulario, no habrá posibilidad que la expulsión de Messi sea revisada de cara a los primeros partidos de la eliminatoria para Catar 2022, como ya se escucha por estas horas.

Así como Cavani debió cumplir dos partidos de suspensión (fechas 1 y 2 eliminatorias para Rusia) por la expulsión contra Chile en la Copa América 2015, tras un gesto antideportivo de Jara que no sirvió como causa de justificación, Messi y Medel deberán cumplir un mínimo de dos fechas a partir de marzo de 2020.

Si ello no sucede se estaría perjudicando a las Asociaciones que en suerte deban enfrentar a ésas selecciones y, además, se daría un mensaje nefasto al mundo del fútbol ya que una rebaja o quita de la pena a Messi no sería otra cosa que un favor como devolución al despojo sufrido en el partido contra Brasil, e implicaría la admisión tácita de hechos de corrupción en esta Copa.