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@En1buena

Lo demás es puro cuento

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Internacional

NUESTROS GRANDES A NIVEL MUNDIAL

Han pasado 57 años de la obtención de la primera de las SEIS copas intercontinentales que tiene nuestro país.

En aquella oportunidad (19.09.1961) Peñarol vencía al Benfica de Eusebio y se tomaba revancha de lo sucedido un año antes ante el Real Madrid.

Qué lejos están nuestros clubes de ganar hoy algo parecido!

Hasta el 1988 se habían jugado 27 ediciones de la final del mundo; los uruguayos habían participado en 8 y ganado 6.

A partir de allí se disputaron otras 29 ediciones (serán 30 a fin de año), entre Copa Intercontinental y Mundial de Clubes, no sólo no se ganó ninguna sino que ni siquiera tuvieron la posibilidad de hacerlo, al no haber obtenido la Copa Libertadores.

Causas puede haber muchas, pero no alcanza con el simplismo de decir que cada vez es más difícil, que lo es!

Porque para ganar una final del mundo primero hay que llegar; y para ello hay que ganar un torneo continental donde en los últimos 30 años los uruguayos han desaparecido. Lo han ganado representantes de Argentina, Brasil, Paraguay, Chile, Colombia y Ecuador, pero nosotros no.

Queda claro que es muy difícil volver a ser campeón del mundo de clubes; pero no tanto llegar a la posibilidad de serlo.

Si llegamos a la conclusión de que lejos de resultar un imposible, ganar la Copa Libertadores está al alcance de la mayoría de los países de este continente, quizás nos convenzamos de que se puede, la actitud ante el desafío sea otra, y casi sin quererlo terminemos, de un momento a otro, a dos partidos de volver a tener, al menos por un año, el mejor equipo del mundo.

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NUEVO CICLO CELESTE

Uruguay acaba de caer con Francia. Se acabó el mundial y con ello el fin de un ciclo. Comenzará otro con una base sólida y muchas ilusiones.

Ojalá tenga el mismo éxito que los dos anteriores. Sí, éxito. Porque no todo se reduce a la obtención de un campeonato; más cuando en cuatro años que dura un “mini ciclo” de selección solo hay lugar para dos campeones, uno de un mundial y otro de una Copa América.

Hay que saber valorar las cosas en su justa medida, darse cuenta que cada vez será más difícil llegar a la cita mundialista y aún más estar en las instancias definitorias.

Para ello hay que seguir trabajando de manera seria como en los últimos 12 años. Porque el trabajo lo es todo, y si bien no es sinónimo ni garantía de éxito, seguro te aproxima a él.

Tendremos por delante cuatro años con varias bajas, jóvenes que deberán afianzarse y seguir progresando, y algunas fijas del presente que mañana ya no lo serán producto de la madre naturaleza. El tiempo pasa para todos, también para nuestros históricos.

Así, seguramente ya no veamos más a Maxi Pereira, Carlos Sánchez y “Cebolla” Rodríguez; muy poco a Stuani y algún otro que ya no concurrió a este mundial, como Lodeiro y Rámirez.

Godín, Cáceres, Suárez, Muslera y Cavani serán una incógnita a la hora de decir presente en Catar 2022. Pero para llegar a ello primero hay que pasar por una Copa América y un proceso de eliminatorias donde seguro en ambos estos nombres seguirán estando.

El tema será, como en la pasada eliminatoria, ir encontrando los sustitutos para cuando estos tengan que dar el paso al costado. Y para ello habrá que esperar que alguna joven promesa se consolide, como Valverde, o que otras aparezcan tras los dos campeonatos     -sudamericanos y mundiales- sub.20 que habrá previo a Catar.

Es cierto que hemos mejorado en cuanto a la conformación del plantel; también que encontramos la base para el futuro en plena disputa del mundial. Sin perder nuestra esencia y característica principal, hemos adornado la media cancha con jugadores de buen pie que nos permitirán además de marcar, tener más control de pelota, correr menos, pensar más y administrar mejor los tiempos de un partido.

No obstante nos sigue faltando elaboración. El problema ahora ya no será de nombres sino de funcionamiento. Nadie duda de que lo que está es lo mejor con lo que cuenta Uruguay.

Habrá entonces que buscar las variantes para jugar de manera competitiva, más allá del rival.

Entiendo que debemos aprovechar la edad y experiencia de nuestra actual zaga para con el resto del equipo darle un toque de dinámica y así un cambio radical a nuestro juego, aprovechando para ello las variantes que ofrece nuestro “renovado” medio campo.

Se me ocurren dos planteamientos posibles para el comienzo del nuevo ciclo y de cara a la Copa América de Brasil 2019:

1. Un equipo parado con: un líbero, dos stopper, dos laterales con proyección, tres volantes con marca, excelente estado físico y buen pie, y dos delanteros de elite. Los nombres serían:

Muslera

Godin

Cáceres-Giménez

Varela                                      Laxalt

Bentancur    –      Torreira     –       Valverde

Cavani      –     Suárez

2. La otra variante, tomando en cuenta la mejor versión de Uruguay en el mundial, sería con un marcado 4-4-2. Los nombres:

Muslera

Cáceres  – Godín  – Giménez – Laxalt

Nández   –    Bentancur   –    Torreira –   Valverde

Cavani      –     Suárez

Ojalá podamos ver a Uruguay con alguna de estas propuestas, sobre todo la primera, sin que ello implique perder nuestra identidad.

Ojalá podamos transitar los próximos cuatro años como los que pasaron, sabedores de que se va por el buen camino.

Ojalá podamos seguir todos unidos detrás de la casaca celeste, tirando para el mismo lado y gritando Uruguay nomá!

 

FRANCIA EN CUARTOS ¿CÓMO JUGARLE? ¿CON QUIÉN SI NO ESTÁ CAVANI?

Mi opinión es que se podría repetir el equipo que jugó contra Portugal, el sistema de juego, pero cambiando la estrategia a la hora de marcar. Claro que ello dependerá del estado sanitario de Edinson Cavani.

Imaginemos que esté.

Contra Portugal es verdad que a CR7 no le dimos metros para correr y tan solo concedimos una falta cerca del área, siendo que ello era parte del “objetivo” de la planificación del partido.

Pero también es cierto que nos lanzaron muchos centros y 10 tiros de esquina!

Si esto se repite contra Francia podemos estar en problemas debido a la altura de los volantes que constantemente llegan a zona de ofensiva, y a la de todo el equipo, cuando suban a cabecear en los corners.

Considero que, con o sin Cavani, lo más apropiado para jugarle a Francia es juntar las dos líneas de 4 y salir a presionar al rival, no cuando lleguen al borde del área, como contra Portugal, sino unos metros más arriba a través de la primera línea de contención.

Si a eso le sumamos el escalonamiento hecho contra Portugal seguramente neutralicemos tres de los puntos más fuertes de los galos: ataque en velocidad, remate de media distancia y cabezazo.

Tengamos en cuenta que Francia remató contra Argentina 21 tiros al arco y Argentina solo 6. Debemos estar muy concentrados y volver a tener una efectividad asombrosa como en el partido de Octavos.

Para poder llevar a cabo con éxito esa tarea necesitamos que nuestros extremos auxilien en todo momento a los laterales.

Por derecha sabemos que Nandez puede repetir lo hecho en los dos últimos partidos pero por izquierda no hay nadie con el rol específico de marca.

Si llegase a jugar Cavani no tengo dudas que será él quien se tire a ése sector a cumplir esa función.

¿Y si no juega Cavani?

Uruguay en este momento tiene por derecha un volante externo con clara vocación defensiva que puede ayudar al lateral de su sector sin que ello implique salirse de su puesto.

Sin embargo, los volantes que ocasionalmente pueden cumplir esa misma función de relevo y auxilio al lateral, por la izquierda, lo hacen saliendo del lugar donde mejor rinden.

Es por ello que ante la lesión de Cavani y pensando en ese 4-4-2 para neutralizar al equipo rival se abren a mi criterio tres posibilidades:

1) Sorprender con un cambio en la zaga dando ingreso a Varela o Silva.

Con el primero el sector derecho quedaría cubierto (Varela-Nandez) pasando a Cáceres a la izquierda y subiendo a Laxalt a zona de volantes. Con Silva la única variante consistiría en subir a Laxalt a mitad de cancha.

En cualquier caso Laxalt quedará liberado para atacar sin perjuicio de que su exuberante estado físico le permita siempre estar en condiciones de marcar.

En esta posibilidad la media cancha quedaría conformada con: Nandez, Vecino, Torreira -más atrasado-, Bentancur -más adelantado- y Laxalt.

Sería un planteo cauteloso que no me extrañaría y que tampoco resigna mucho en ataque ya que perfectamente se pueden hacer triangulaciones por el medio teniendo permanentemente a Laxalt para el mano a mano con Pavard, siendo el defensor que mostró más dificultades en los mano a mano.

2) Otra posibilidad pensando en lo que fue el partido que Francia disputó contra  Argentina sería dar ingreso a Urretavizacaya.

Argentina lo poco o mucho que hizo llegó de la mano de Di María. Con un gol de 20 metros y desbordes por la punta fue el único que logró inquietar a los laterales.

Nosotros tenemos en Urretavizcaya un puntero veloz que está acostumbrado a jugar algo retrasado y podría ser una alternativa interesante.

3) La otra variante, más lógica o previsible, sería el ingreso de Stuani para que juegue como tantas veces, pivoteando en zona de volantes para llegar ocasionalmente arriba.

Juegue quien juegue una vez más el orden táctico será clave. Lo que no podemos hacer es jugar como lo hizo Argentina. Y eso sabemos no va a pasar.

En el ritmo que nosotros podamos imponer estará la llave del partido.

Si nos movemos en bloque y no dejamos espacios para la corrida “libre” de los delanteros franceses, como hicimos con CR7, les será difícil romper nuestra defensa.

Pensemos que Francia lleva los mismos goles que nosotros, un par los hizo de penal y otro fue en contra, tiene la misma cantidad de remates al arco, menos corners y ha recibido más goles.

Hay que respetarle pero no temerle. Tiene falencias y no tengo dudas que el maestro sabrá cómo explotarlas.

El partido que jugaron contra Australia tiene que ser nuestra referencia.

Así que, sabiendo que no hay partidos ganados ni perdidos de antemano, hay elementos suficientes para seguir confiando.

Y lo de siempre, CONFIAR NO ES SUBESTIMAR! Es creer en nuestras virtudes.

Yo creo! Vos no? #VamosQueVamos!

URUGUAY 2-1 PORTUGAL ¡OTRA VEZ ENTRE LOS 8 MEJORES DEL MUNDO!

Es verdad que no jugamos como contra Rusia y que por momentos terminamos con dos líneas de cuatro metidas dentro de nuestra área.

Pero también es verdad que el rival fue otro y que tenemos un equipo serio, maduro, convencido y con potencial para hacerle frente a cualquiera.
Si uno se pone nervioso previo a un partido la celeste, esta celeste, te demuestra que no tenés por qué estarlo. Sabés que se va a jugar no habiendo dejado nada librado al azar en la previa y dejando la vida si es necesario dentro de la cancha.

Tras el partido lo primero que me salió decir fue gracias y lo segundo, que la clave de este partido y este proceso es el convencimiento.

Todos confían en la idea que el técnico proyecta y eso lleva al equipo a estar tranquilo en momentos en que la mayoría no lo estaría.

Veíamos a Laxalt y Caceres regalar metros a los volantes portugueses que subían por las bandas sabiendo que iba a llegar el centro o pase corto a CR7; sin embargo, en ningún momento alguno perdió la calma o salió a cortar con un foul innecesario.

Ambos dejaban avanzar y ello tenía un por qué.

Ellos confiaban en sus compañeros y en lo planificado para el partido. Así, hubo siempre una marca escalonada a cuanto portugués llegaba al borde del área, ponía el freno y quebraba hacia el medio.

Es verdad que en el segundo tiempo cedimos demasiado terreno, también unos cuantos corners y algún que otro forzado tiro lejano. Pero siempre se controló al rival desde la marca.

Rival que además cometió errores. Llama la atención que Quaresma haya sido suplente siendo que en el rato que jugó fue el mejor de Portugal; también que haya desperdiciado tantos tiros de esquina: teniendo el VAR y a CR7 no se explica como casi siempre los jugaron en corto.

Bueno, sí se explica, la defensa uruguaya inspira mucho respeto.

Godín volvió a demostrar que es uno de los mejores centrales del mundo; por ahora el mejor del mundial. Laxalt viene siendo la revelación. Torreira fue un monstruo. Vecino y Bentancur hicieron muy bien todos los relevos; este último además asistió en un gol, enseñando cómo debe entregarse en carrera una pelota -siempre al ras del piso- y tuvo un par de aportes en ataque muy interesantes.

Nandez volvió a jugar un gran partido demostrando una gran evolución mental y técnica. Y me detengo en ese aspecto. En el 1er tiempo realizó dos remates que para muchos pudieron ser “sin sentido”, ya que salieron muy altos y afuera. Pero los hizo “para terminar la jugada”.

Eso que siempre hay que hacer en acciones donde la pelota queda a media altura, resulta difícil controlarla -o hacer un pase seguro-, tu equipo está arriba (tras un corner) y en caso de perderla, tu rival sale puesto en contragolpe sin que tus compañeros puedan llegar al cierre.

De hecho Vecino quiso previamente controlar una pelota tras un tiro de esquina, la perdió, y Godín debió cortar de atrás en una jugada que pudo costarle la amarilla.

Al terminar la jugada, si es gol seguramente es un golazo, y si se va afuera será saque de arco dando la chance a tu equipo de poder armarse. Eso se aprende. Mejor dicho, se enseña primero, observa y ejecuta después.

A esa solidez defensiva hoy se le sumó un extraordinario trabajo de nuestras máximas figuras. Pudimos ver, sobre todo en el 1er tiempo, uno de los mejores partidos en conjunto de dos de los mejores delanteros del mundo. Los mayores goleadores de la historia del seleccionado hoy deslumbraron. Demostraron una conexión que hace que nuestra selección sea de temer.

Suárez estuvo preciso, concentrado, participativo. Cavani más allá de los goles demostró que es un atleta del carajo. Un jugador completo. Un todo terreno hecho a la medida de una selección como la uruguaya. Ojalá el grado de su lesión no sea de tal gravedad que le permita llegar a jugar contra Francia

Es verdad que nos faltó más control de pelota y elaboración para generar más chances de gol. También es verdad que en 88 años nunca habíamos ganado 4 partidos seguidos en una Copa del Mundo. Estamos entre los 8 mejores y con las ilusiones intactas de ir por lo máximo. No somos más ni menos que nadie.

Ojalá podamos en Cuartos defendernos más con la pelota, de manera de cansarnos menos, tener algún remate de afuera o llegar con un desborde aislado que le permita definir a nuestros volantes.

Vamos a jugar contra uno de los candidatos a ganar el mundial. Debemos respetarlo, pero no temerle.

Francia lleva los mismos goles que nosotros, un par los hizo de penal y otro fue en contra, tiene la misma cantidad de remates al arco, menos corners y ha recibido más goles. Habrá que trabajar sobre cada uno de sus defectos. Pero hay algo claro, tenemos elementos y sobrados motivos para pensar en que podemos ganar.

#VamosQueVamos.

PORTUGAL EN OCTAVOS. ¿CÓMO JUGAMOS?

Cómo nos cuesta a los uruguayos disfrutar de las cosas buenas. No habían pasado tres horas de haber conseguido algo inédito, como fue ganar los tres primeros partidos de la fase de grupos, que entramos en el bajón porque para algunos era más conveniente jugar los Octavos de final contra “esta España”, porque clasificó ganando apenas todos sus partidos.

La mayoría olvida que España, cuando salió campeón del mundo en 2010, también lo hizo ganando “apenas”, como ahora: una derrota, un sólo triunfo por 2 goles y TODOS los demás por mínima diferencia; los cuatro últimos 1-0.

Uruguay emprendió viaje a Rusia con un primer objetivo que era ganar el Grupo y plasmar en cancha la superioridad que en los papeles tenía respecto de sus rivales, más allá de la presión que significa un mundial. De paso debía encontrar el funcionamiento que le permitiera ser competitivo para el resto el torneo. Y todo eso lo logramos.

Deberían celebrar por ello, sin festejar, y tener confianza en el equipo para lo que viene.

Nos espera el campeón de Europa con el (hoy) mejor jugador del mundo. No por ello debemos creer que estamos ante una potencia. Del mismo modo, tampoco se puede afirmar, en base a lo visto hasta ahora, que Portugal es Cristiano Ronaldo y 10 más.

Lo cierto es que estamos ante un rival que no guarda ningún secreto de cara al partido de Octavos. Porque su secreto ya es de público conocimiento. Juega con el número 7 y le dicen CR7. Lo conocen todos pero pocos lo pueden descifrar (y neutralizar).

La clave del partido estará, más allá de lo que pueda hacer Uruguay, en poder escalonar a su máxima figura; no dejarle metros para una contra, ni la posibilidad de un tiro libre al borde del área. El maestro sabrá si repetir el planteo de hoy, más allá de CR7, o tomar mayores recaudos y modificarlo parcialmente.

Mi opinión es que se podría repetir el equipo de hoy en nombres pero cambiando la manera de pararlo en cancha; sobre todo cuando atacamos.

¿Por qué?

Porque cuando Uruguay se paró ante Rusia en posición de ataque buscó la salida por el medio con Nandez y Laxalt a los extremos, por delante de la línea de la pelota, de modo de ser alternativa de pase y proyección.

Esto lleva a la necesidad de equivocarte lo mínimo. Se necesita una precisión y efectividad de pases muy alta ya que si llegas a perder la pelota en un pase vertical, desde el centro de la cancha, el rival que interceptó arrancará un contragolpe con tres jugadores menos en nuestro equipo. Así podrá irse en carrera por el medio o descargar rápido hacia las puntas que estarán descubiertas.

Y es ahí donde Cristiano se siente más cómodo; en el mano a mano en velocidad. Difícilmente nuestros centrales salgan a cortar, por riesgo al foul o finta en la carrera, por lo que es un hecho que cada contragolpe de ese tipo para CR7 será una opción de remate peligroso.

Y si eso pasa, una vez podrá nuestro extremo cometer un foul en el retroceso. Quizás a la segunda le saquen amarilla pero a la tercera nos podemos quedar con uno menos. Y todo eso ya no será mérito de Portugal sino que va a depender exclusivamente de la precisión en los pases de nuestra línea de volantes.

De ahí que en lo personal mantendría el 11 que jugó contra Rusia pero con un marcado 4-4-2. En el peor de los casos, si con el correr de los minutos nuestros delanteros quedan muy desconectados le pediría a Cavani, como tantas veces, que bajara para tratar de hacer el 2-1 por derecha rememorando su juego de 2010.

El orden táctico será clave. En el ritmo que nosotros podamos imponer estará la llave del partido. Si nos movemos en bloque y no dejamos espacios será difícil que el rival nos pueda vencer. Tiempo para convertir vamos a tener. Opciones vamos a tener. Y jugadores para convertir tenemos. A no desesperarse…

Es verdad que hasta ahora Portugal ha sido muy eficaz (5 goles de 9 tiros al arco) pero no menos cierto que nosotros pudimos patear más, habiendo generado más, y que las defensas a las que enfrentó Portugal no han tenido la solidez de la uruguaya.

Así que, sabiendo que no hay partidos ganados ni perdidos de antemano, hay elementos suficientes para seguir confiando.

Y CONFIAR NO ES SUBESTIMAR!

Es creer en nuestras virtudes. Y yo creo! Vos no? #VamosQueVamos!

URUGUAY 3-0 RUSIA

Antes del partido con Rusia decía que estábamos ante el tercer examen donde el único tema era “el funcionamiento”. Que había que demostrar que el nuevo planteo que reúne a la totalidad de nuestros jóvenes de buen pie era el que mejor se adaptaba a los intereses del equipo y el que más situaciones de gol podía generar sin que ello significara perder la solidez defensiva.

Que íbamos a jugar sin la presión de una posible eliminación. Que no había excusas para no jugar sueltos, liberados. Que hoy era todo ganancia y que me gustaría que tomáramos la iniciativa y procuráramos dejar varias veces de cara al gol a nuestros goleadores. Que otra vez, este sería el principal objetivo del partido.

Pues bien, se ganó y aprobó con nota! Se mejoró en el aspecto colectivo y eso ilusiona de cara al futuro mediato e inmediato. Demostramos solidez defensiva ante uno de los dos equipos más goleadores, generamos situaciones de gol de diversas maneras y fuimos eficaces.

Entramos a la cancha con una variante obligada y tres por cambio de sistema. Rápidamente encontramos el funcionamiento, mantuvimos el orden táctico y neutralizamos al rival. Los rusos venían con 11 remates al arco por partido y se lo bajamos a uno. Sabíamos que uno de sus fuertes estaba en el juego aéreo por lo que cometimos pocas infracciones cerca del área y logramos bajarle la cantidad de tiros de esquina de 6.5 en cada uno de los primeros partidos a dos en el de hoy.

Le ganamos la mitad de la cancha y limitamos lo mejor de su juego que era las subidas por las bandas. No los dejamos jamás subir en bloque y los forzamos a jugar varias veces al pelotazo. Rusia había tenido 22 remates y 13 tiros de esquina en los 2 primeros juegos; Uruguay solo le permitió hacer 2 y 2.

DEMOSTRAMOS SERENIDAD, MADUREZ -pese a la juventud de nuestra zona media- y que cuando hay TRABAJO y estudio previo, no hay garantía de ÉXITO, pero SEGURO TE APROXIMA A ÉL

Ejercimos una muy buena y ordenada presión en el medio con un excelente trabajo de los extremos. Nandez y Laxalt cumplieron con creces la función que se les encomendó siendo los encargados de evitar las trepadas de los rusos por sus sectores.

Junto a ellos terminamos encontrando las piezas adecuadas para el funcionamiento que se pretende en la mitad de la cancha. Con el ingreso de Torreira Vecino mejoró y Bentancur se liberó. Con ellos tuvimos control de pelota, criterio para avanzar y al defender una sincronización perfecta para por momentos asfixiar al ruso que iba a hacer contacto con la pelota.

Pensar que muchos creían que por jugar con gente de mejor pie se iba a perder la esencia del jugador uruguayo. LA IDENTIDAD NO SE NEGOCIA!

Torreira además de ser un excelente recuperador, que en nada hace extrañar al Ruso Pérez o el Cacha, cumplió la función de Bentancur en los partidos anteriores siendo la primer alternativa de pase para los centrales. A partir de él arrancó la salida por el medio. Bentancur tuvo un despliegue enorme y por varios momentos fue el nexo con los de arriba jugando por delante de los volantes, de un lado y otro de la cancha.

Una vez más la defensa fue sólida y dio seguridad. Muslera tuvo dos y las resolvió bien. Coates otra vez entró y no pareció ser suplente. Cáceres levantó su nivel y no cometió errores. Y el capitán, qué decir del capitán… ES EL SÍMBOLO! Es uno de los mejores, sino el mejor, zaguero del mundo.

Arriba tanto Suárez como Cavani mejoraron en lo individual mostrándose mucho más participativos que en encuentros anteriores. Por suerte, además, pudieron llegar al gol y cargarse de confianza para lo que viene.

Ahora la pausa…. Es verdad que hicimos el mejor partido de la serie ante el rival más fuerte con un planteo nuevo y nombres que hasta el momento no habían jugado juntos.

Para este partido este sistema sirvió. Habrá que ver qué rival tendremos en Octavos de final ya que de ser Portugal un planteo así sería al menos peligroso siendo que de perder la pelota en media cancha, al momento de atacar, se genera automáticamente un contragolpe con tres jugadores menos en nuestro equipo (quien pierde y los dos extremos) y con CR7 en carrera al gol.

Pero eso ya será otra historia. Ahora quiero disfrutar.

Hoy estoy feliz de haber visto a Uruguay por primera vez (la única en la historia) ganar sus tres primeros partidos de la serie en un mundial.

Esto que hizo Uruguay de ganar sus tres primeros partidos sin recibir goles en contra en fase de grupos solo fue conseguido anteriormente por tres selecciones en la historia de los mundiales.

Ahora vamos por más, vamos por seguir adelante en la Copa del mundo igualando nuestra mejor racha de partidos ganados de manera consecutiva que data de 1930. #VamosQueVamos

URUGUAY 1-0 ARABIA SAUDITA

Por ahora alcanzó! Una vez más (4/4 para Tabárez) estamos entre los 16 mejores del mundo. Cumplimos. Hasta ahí pero cumplimos. No siempre pasa, la Copa América 2016 para Uruguay es prueba de ello, ni todos lo hacen.

Muchas veces fuimos favoritos a jugar contra alguien; no siempre ganamos. Al mundial fuimos como favoritos a jugarle a Egipto y Arabia; les ganamos y estamos en Octavos.

Ganamos nuestro segundo partido consecutivo en la serie cosa que solo hicimos en 1930 (2), 1950 (1) y 1954 (1). Ahora vamos por ganar el tercero cosa que no hicimos jamás en fase de Grupos.

El partido como aspecto positivo nos dejó el triunfo y la clasificación. En él debe quedó, fundamentalmente y más allá del funcionamiento colectivo, la generación de chances de gol. Están jugando los jóvenes con buen pie que todos pedíamos. Pero está claro que una cosa es el aspecto individual y otra el colectivo. Nos sigue costando horrores tener un funcionamiento fluido y hacia adelante.

Tenemos más la pelota que antes, es verdad. Pero por momentos no sabemos qué hacer con ella. Pasamos infinidad de veces la pelota de manera lateral o hacia atrás. Sigue faltando ese jugador que pueda romper la defensa con un pase vertical, entre líneas, por la espalda de los defensores.

También es cierto que administramos las energías dada las altas temperaturas y pensando en lo que viene; eso está bien, pero meterse tan atrás para evitar el cansancio no es necesario.

En cuanto al equipo Muslera no tuvo participación y los zagueros volvieron a jugar un buen partido. Cáceres tuvo alguna desatención, dejando que le ganaran la espalda, pero también tuvo un par de quites importantes.

El que más me preocupa es Varela. En estos dos partidos, contra rivales que atacaron poco, ha tenido algún problema en la marca -que permitió subidas mano a mano- y prácticamente no aportó en el ataque.

Carlos Sanchez que iba a ser el creador pasó escondido sobre la derecha. Los árabes le pusieron una referencia y él no procuró desmarcarse para entrar en contacto con la pelota. Mejoró en el segundo tiempo pero fue bien sustituido.

Cebolla Rodríguez tuvo un par de corridas en ataque pero falló en la contención permitiendo varias subidas por su sector. Arabia contra Rusia no había subido por las bandas, hoy lo pudo hacer. Ello, que se explica por la escasa contención de nuestros extremos, es un tema a corregir teniendo en cuenta que Rusia tiene, en las subidas por afuera, su principal virtud.

Arriba más allá de alguna imprecisión estuvieron más participativos Cavani y Suárez. Con los cambios inmediatamente hubo una reacción general pero duró escasos minutos. Laxalt entró bien pero se lo lanzó poco. Torreira no sale más! Es buen marcador, tiene dinámica y juega rápido de primera, hacia adelante la mayor cantidad de las veces.

La enseñanza que dejó el partido. En un córner en tiempos de VAR la pelota siempre al área. La primera ejecución la desperdiciamos jugado en corto, haciendo ir a los centrales a cabecear con 40 grados para no lanzar la pelota y quedar expuestos en el contragolpe. El segundo córner que tuvimos se lanzó al área y terminó en gol.

Ahora a prepararnos para lo que viene. Hace poco más de 10 días que estamos en Rusia, quedan otros 10 días para el partido de Octavos con una práctica exigente en el medio. Vayamos por todo contra los locales con la mente puesta en lo que seguirá. Y hagámoslo pensando únicamente en mejorar colectivamente. El resultado será anecdótico. Si mejoramos en la elaboración de jugadas de gol, que permitan habilitar varias veces a nuestros delanteros, tendremos serias chances de pasar la fase de Octavos. Vamos por ello. #VamosQueVamos

LLEGÓ EL DÍA. DISFRUTEMOS EL MUNDIAL!

Pasaron 1448 días desde la eliminación contra Colombia en Brasil 2014.

Llegamos al mundial de manera directa -luego de seis intentos- con una renovación importante en nombres, estilo de jugadores y funcionamiento.

Ahora estamos en Rusia a la par de 32 de selecciones que van en busca del mismo objetivo; el más importante que cualquier futbolista puede soñar.

Se viene un mes maravilloso con lo mejor del mejor deporte del mundo.

Disfrutaremos, nos alegraremos, emocionaremos, estaremos felices, quizás tristes, con rabia o algún otro sentimiento.

Gracias a este proceso de 12 años estaremos, como pocas veces, esperanzados y alineados detrás del sueño de ver a Uruguay llegar a lo más alto.

La selección con más vueltas olímpicas nos permitirá, una vez más, estar unidos sin siquiera conocernos.

En la coincidencia o discrepancia estará bueno poder intercambiar ideas, sensaciones y opiniones.

Disfrutaré de todo el mundial pero -lógicamente- mi interés estará puesto antes que nada en Uruguay. En base a lo que pueda pasar y llegar a convenirle para que su camino a la cima sea el más “accesible” podré simpatizar, circunstancialmente, más por uno que por otro seleccionado.

Porque ya sabes… PARA SALIR CAMPEÓN MENTIRA QUE HAY QUE GANARLE A TODOS; hay que ganarle al que el fixture te pone enfrente y si es más fácil, mejor!

Siéntanse privilegiados de poder ver a Uruguay jugando una Copa del mundo. Valoren más y critiquen menos. 

Sepan que disfrutar del mundial no pasa por ver brillar al seleccionado; para ser campeón ello no es necesario.

Son siete partidos, más bien cuatro -ya que en los primeros tres te podés dar el lujo de tener un traspié- donde es suficiente avanzar -como sea- ligando en aspectos “accesorios” al juego.

Y por accesorios debemos entender: a) el fixture, que toque una serie y cruces en teoría “accesibles”; b) no tener lesionados, circunstancia totalmente imprevista en los cuatro años previos de planificación; c) que los árbitros no cometan errores, cosa que con el VAR se intentará disminuir al máximo; y d) encontrarte con rivales “desgastados”, hecho que dependerá del plantel e instancias suplementarias que tenga que sortear tal o cual país.

Entonces, no importa si brillas ni tampoco contra quién jugas; al final todos los títulos valen lo mismo y lo que quedará en la historia es la foto de un capitán levantando la Copa FIFA.

Son siete partidos que te separan de la gloria y da igual de qué forma los sortees; lo único que importa es alcanzarla!

Mientras se siga llevando el triunfo quién haga más goles no importará cómo, ni quién tenga más la pelota, tampoco quién es más vistoso.

Y es por eso que un mundial, más que en ningún otro evento, “ganar no es lo más importante, es lo único importante“. Sino pregúntenle a los húngaros en 1954 o a los holandeses viente años después.

Italia en 1982 empató sus tres partidos de la primera fase mientras Brasil daba clases de ballet. Les tocó enfrentarse en segunda ronda, Italia ganó el partido que tenía que ganar, llegó a la final y luego se coronó campeón.

España en el 2010 durmió a sus rivales con el control de balón y un porcentaje altísimo de posesión de pelota. Pero, ¿se puede decir que brilló? En absoluto!

Perdió el primer partido, ganó uno solo por dos goles y los cinco restantes por mínima diferencia; los últimos cuatro -de Octavos en adelante- por 1-0. Vaya si habrá sido efectivo.

Alemania en 1990 ganó sin lucir; qué decir de Italia en 2006. Francia en 1998 avanzó una fase con gol de oro y otra por penales antes de llegar a la final que le ganó con luz a Brasil.

De hecho ni Uruguay (1930-1950) ni Italia (1934-1938-1982-2006) se caracterizaron históricamente por su juego vistoso.

Es verdad que hubo algunos campeones que no dejaron dudas y brillaron en su paso al título (BRA 1958 y 1970 o ARG con Maradona en 1986) pero no menos cierto que alcanza con un paso firme -como la Alemania de 2014- o mucho carácter -como Uruguay en 1950-, para no dejar dudas que con actitud, eficacia y contundencia, se puede llegar a ser campeón del mundo.

Veamos sino estos ejemplos donde pese a haber jugado realmente muy mal se estuvo a minutos de lograr el objetivo.

Argentina en 1990 e Italia en 1994 fueron un espanto; ambos clasificaron como mejores terceros. La albiceleste perdió la final apenas 1-0 tras un dudoso penal a falta de tres minutos y luego de pasar por dos alargues previos: YUG en Cuartos e ITA en Semifinal; los tanos, que también pasaron por un alargue (NIG en Octavos), perdieron por penales tras empate a cero en la final más espantosa de la historia.

Argentina de 2014 sin dudas fue mucho más que la del mundial de Italia. Si bien tuvo poco volumen de juego demostró mucha efectividad (5PG-1PE-1PP) y seguramente estuvo a la par de selecciones campeonas como Alemania (1990) o Italia (1982-2006); sin embargo, pasarán los años y no quedará en la memoria del aficionado.

Porque la historia (grande) la hacen los que ganan. No importa si  está bien o no, en el mundo del fútbol es una realidad incontrastable.

Por eso el mundial hay que disfrutarlo del primer al último día; partido a partido más allá del resultado final.

Recuerden que son 211 países afiliados a la FIFA, 32 van al mundial, sólo 2 llegan a la final y 1 sale campeón.

NO ES PARA CUALQUIERA LLEGAR!

CampeonesEn 20 finales disputadas hasta el presente pudo haber 40 selecciones distintas llegando al último día y 20 alzando la Copa.

Sin embargo, la historia dice que sólo 12 países jugaron una final de campeonato del mundo, 8 fueron campeones (Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina, Francia y España) y otros 4 cayeron en el intento (Checoslovaquia, Hungría, Suecia y Holanda).

Por eso, no seamos exitistas y tengamos presente que -no solo en el deporte- SIEMPRE SE PIERDE MÁS DE LO QUE SE GANA.

Valoremos las cosas en su justa medida. Disfrutemos con mesurado optimismo del mundial que se viene sabiendo que con esfuerzo, trabajo y mucha actitud, se puede lograr el máximo objetivo!

 

 

 

LOS TIROS PENALES

Historia

El lanzamiento desde los 11 metros en el fútbol se remonta a fines del Siglo XIX.

El procedimiento para su ejecución tuvo variantes con los años hasta llegar a lo que es hoy, incluso como modo de definición de ciertos partidos que terminan igualados, sea en fases de eliminación directa o último partido de un certamen.

Previamente los campeonatos podían definirse tras un alargue -o dos como ocurrió en el partido más largo de la historia; la final de Copa América 1919 donde Brasil venció a Uruguay-, mediante sorteo o la repetición del partido.

Nuestro segundo título olímpico se definió en un segundo partido contra Argentina (2-1) luego de empatar el primero 1-1.

Definiciones por sorteo han existido varias, las más recordadas son: a) la eliminación de España del mundial 1954 donde luego del tercer partido finalizado en tablas el niño Franco Gemma sacó de una galera un papel con el nombre de Turquía, asegurando con ello su presencia en Suiza.espac3b1a2-turquia2-17-3-54

b) El campeonato sudamericano Sub.20 de 1967 fue obtenido por Argentina luego de ¡dos sorteos! El primero para acceder a las semifinales; empatados con Colombia en el segundo puesto del Grupo jugaron un partido de desempate donde, luego de no haberse sacado ventaja, se impuso la albiceleste en el sorteo. El segundo en la propia final; tras empatar a dos con los guaraníes los argentinos fueron campeones juveniles,  por primera vez, mediante la realización de otro sorteo.

c) También Paraguay quedó fuera de la final de la Copa América -de mayores- 1983 tras perder un sorteo a manos de Brasil.

YO PREFIERO LOS PENALES ANTES QUE EL SORTEO DEL MISMO MODO QUE LOS ALARGUES ANTES DE LLEGAR A UNA DEFINICIÓN POR PENALES.

Evolución a lo largo del tiempo

Hasta 1996 al momento de ejecutarse un penal no se le permitía al golero moverse del lugar -que haya elegido situarse sobre la línea- hasta que la pelota saliera disparada.

Si bien nadie lo respetaba, las pocas veces que ello se exigía convertía en imposible que alguien pudiera detener un tiro penal que saliera bien esquinado. Se ven imágenes de antaño donde los goleros ante un penal generalmente ni se movían; el penal era -prácticamente- sinónimo de gol.

Por décadas reinó la improvisación por parte de los protagonistas de la acción. Golero y ejecutante eran dos desconocidos. Nadie sabía qué decisión tomaría el otro.

Con el tiempo se fue convirtiendo prácticamente en una ciencia. El grado de improvisación fue bajando producto del estudio previo que se hace del rival.

Hoy cualquiera sabe de los antecedentes de su rival de turno. Hacia donde pateó sus últimos penales y cómo le ha ido. Se considera un error de planificación imperdonable no saberlo.

Quedará para el recuerdo la “lista” de Lehman en el mundial de Alemania 2006 en la cual tenía la probable dirección que daría cada jugador del seleccionado argentino. Acertó todos los movimientos, pudo contener dos remates y así darle a su país la clasificación a semifinales.

Es que hoy nada queda librado 100% a la suerte!

Aquello de que “los penales son una lotería” o “son a suerte y verdad” con el tiempo se demostró que era una gran mentira.

La efectividad en los penales, como cualquier otra ejecución, requiere de mucho trabajo. De repetir una y mil veces distintos remates, para perfeccionar la técnica y “calibrar” la intensidad del disparo, dependerá en gran medida el éxito que puedas tener a la hora que te toque ser protagonista de la acción.

EL PENAL MÁS FÁCIL PARA EL GOLERO

TévezEl penal más fácil para el golero es aquél que va cruzado a media altura (metro y medio del suelo). Así y todo es el que más se repite a la hora de ejecutar. Y las dos cosas tienen su explicación.

No hay situación más estresante en la carrera de un jugador que el momento de ejecutar un penal. Acostumbrado a resolver en poco tiempo cuando tiene tantos segundos por delante y habiendo tanto en juego, la situación en teoría más sencilla se vuelve una pesadilla.

Lo primero que piensa el futbolista es embocarle al arco; porque si erra, claro está, así el golero vaya hacia el otro palo, va a fallar igual.

Y la forma de patear que da más seguridad, en el momento de mayor inseguridad, es afirmándose bien y cruzando el balón a media altura.

Claro que ello que te asegura no errarle al arco se convierte en el tiro preferido de los arqueros.

6F233EC7-9F11-4417-BFA7-E86694D461D2.JPGCuando el golero se lanza hacia un lado su cuerpo alcanza el máximo de extensión a una altura que ronda el metro, metro y medio.

Lanzar una pelota hacia ese punto es darle la mayor posibilidad al golero de que se luzca y la ataje. Como uruguayos recordamos dos ejemplos muy claros: el penal de Tulio en la final de la Copa América 1995 y el de Carlos Tévez por los cuartos de final de la Copa América 2011.

Los hinchas de Nacional recordarán los tres penales atajados por Jorge Seré en la final Intercontinental de 1988 ante Kieft, Gerets y Van Aerle. No se explica cómo teniendo enfrente a un golero que apenas alcanzaba el metro ochenta los ejecutantes optaron por rematar cruzado, a media altura.

La ejecución más efectiva

Con 42 años he podido ver todas las definiciones que se han dado en la historia de los campeonatos del mundo. También otras donde estuvo involucrada la selección o los clubes uruguayos.

De los miles de penales que he visto ejecutar no tengo ninguna duda a la hora de elegir cuál es el mejor o más efectivo; esto según la siguiente ecuación: más posibilidades de que vaya al arco, más posibilidades de que el golero no alcance al balón y menos riesgo de que el remate salga desviado.

Se trata del remate ejecutado por Andreas Brehme en la final del mundial de Italia 1990. (Foto de portada)

La carrera adecuada para la potencia justa. El impacto en el lugar preciso para que la pelota no se levante y haga prácticamente toda su trayectoria al ras del piso.

La dirección ideal para enviarla al único lugar donde, por más que el golero se tire antes y alcance su máximo de extensión, jamás puede llegar.

Alto arriba

En los últimos años cada vez que a un uruguayo se le pregunta cómo se debería patear un penal o cuál sería el mejor pateado inmediatamente responde “como Forlán en Quito -eliminatorias 2010- o Cáceres contra Argentina en la Copa América 2011”.

Es verdad que ambos fueron extraordinarios lanzamientos, amén de lo que significaron. Pero convengamos que el riesgo asumido es enorme!

Sin ir más lejos Forlán remató meses después un penal similar contra Sudáfrica y no le dio el mismo ángulo que en Quito; arriesgó mucho menos. A la eliminatoria siguiente en el partido contra Perú disputado en Montevideo quiso repetir esta ejecución y la atajó el golero.

Es que para que un tiro cruzado-alto sea efectivo necesariamente debe ir muy alto, al ángulo, y ahí las posibilidades de que se falle aumentan considerablemente.

Al patear a un ángulo se toma justamente como referencia la intersección de los dos palos; es por ello que muchos que han ejecutado de esa manera lo han fallado ya sea porque da en el travesaño o porque se va por encima de este.

Así he visto errar decenas de penales. Muchos de ellos quedaron en la historia: Platini en la definición de Cuartos de final contra Brasil en México 86’; Stojkovic en la definición de Cuartos de final contra Argentina en Italia 90’; qué decir de otros dos que definieron un mundial: Roberto Baggio (1994 & BRA) y David Trezeguet (2006 & ITA).

CáceresSi se va a asumir el riesgo de patear a un ángulo prefiero un disparo como el de Martín Cáceres, que años antes, de manera similar, lo había visto en Stan Valckx, N°15 del PSV Eindhoven en aquella definición de 1988.

Ambos se pararon como para cruzar el remate pero al momento del impacto abrieron el pie derecho y enviaron la pelota al ángulo. Valckx la acarició, asumiendo menos riesgo, Cáceres llegó con larga carrera lo que permitió darle más fuerza a un disparo que terminó en el ángulo.

Si bien como en el caso de Forlán se corre riesgo de que la pelota se vaya por encima o impacte en el travesaño, entiendo que al “empujarla” se regula mucho más la fuerza que alguien que patea fuerte y cruzado, al ángulo.

“Hay que romperle el arco”

Se trata de una frase muy escuchada a la hora de decir cómo debe patearse un penal.

El pelotazo fuerte la ventaja cierta que tiene es que, en caso de que el golero llegue con sus manos al balón, esta pueda escapársele. Si el tiro es suave esa posibilidad se diluye.

No obstante, el riesgo que implica pegarle -seco- fuerte es mayúsculo. Y no tanto porque el golero te lo vaya a atajar sino porque las posibilidades de que el balón se vaya por encima del travesaño son enormes.

Hemos visto recientemente fallar ese tipo de penales a Messi, Higuaín, más atrás en el tiempo a Rúben Sosa -en aquél partido contra España por la primera fase del mundial del 90’-, unos años antes a Héctor Morán y Pintos Saldanha en la final Intercontinental. Como ellos, a menudo vemos jugadores que fallan penales porque con sus remates han pretendido reventar el arco, importándoles únicamente pegarle “fuerte y al medio”.

Otros penales

Con el pie abierto hacia el palo del perfil del ejecutante también es una opción muy utilizada y suele ser bastante efectiva si el remate va bien esquinado.

Se trata de un disparo más anunciado y menos potente por la necesidad de tener que llegar con menor carrera para poder afirmarse bien y direccionar el balón.

Ejemplos sobran. Nosotros podemos recordar los penales de Herrera y Francescoli en la final de Copa América 1995 o el del propio Enzo contra Dinamarca en México 86’, aunque allí se paró más recto al balón acomodando el cuerpo hacia su derecha instantes antes de impactarlo.

No es para cualquiera

La ejecución de penales no es una ciencia exacta. Todos los grandes jugadores en la historia del fútbol han fallado. Por eso no eso no es un momento reservado exclusivamente para los talentosos.

En Alemania tanto Andreas Brehme como Paul Breitner eran defensores y patearon penales en finales del mundo. El primero en 1990 tomó la responsabilidad antes que Vöeller o Klinsmann y el segundo, en 1974, antes que el máximo goleador alemán de todos los tiempos (Gerd Müller) y un tal Franz Beckenbauer.

Discusiones y gustos personales al margen lo cierto es que todo es cuestión de práctica. Nada te asegura el éxito pero la repetición ayuda a reducir el margen de error en todas las áreas, en los penales también.

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