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@En1buena

Lo demás es puro cuento

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Uruguayo

YA NO HAY POTREROS EN MONTEVIDEO

En la última etapa de dominio juvenil uruguayo a nivel continental nuestras selecciones se nutrieron de jugadores del interior, tras expediciones que los entrenadores y sus colaboradores realizaban meses antes, tierra adentro.

A ésos jugadores los acompañaban los capitalinos, que como sucedió con nuestros olímpicos a comienzos de siglo XX, adquirieron sus fundamentos en un potrero, cancha de tierra o barro de las miles que había en Montevideo.

Quienes pisamos los 40 entramos en la etapa final del exterminio. Recordarán por ejemplo varias canchas “de 11” que había por detrás del club de golf. Hace unos 15 años decidieron poner unas palmeras, muchas de las cuales se secaron y ni siquiera repusieron.

En lo personal pasé la mayor parte de mi niñez y comienzo de adolescencia jugando a la pelota en la plaza Trouville. Allí había varios espacios verdes que hacían las veces de canchas y que elegíamos según la cantidad de jugadores que hubiera para disputar el partido.

En ésas “canchas” hoy hay plantas… y más palmeras.

Lo peor es que HOY LO ESENCIAL PARA LOS NIÑOS VARONES YA NO ES LA PELOTA, la tecnología la ha sustituido.

Yo llegaba al liceo y con papel y cinta adhesiva armaba la pelota para jugar antes de entrar a clases. En los recreos hacía lo mismo pero con una moneda. La enfermedad por el fútbol ya no existe y esto que me pasó a mi, seguro les pasó a varios de ustedes.

Cada vez quedan menos potreros y así cada vez saldrán menos talentos naturales para nuestro fútbol. Estamos librados a lo que ocasionalmente puedan formar nuestros clubes los que cada vez cuentan con más dificultades y tienen menos medios.

En Alemania tratan al niño como “una máquina” para así incorporarle todos los fundamentos desde temprana edad. Tienen la tecnología y herramientas necesarias para la enseñanza y los niños la CAPACIDAD DE QUERER APRENDER, primero (sin enojarse!) Y ASIMILAR, después.

Yo no pretendo ver a los niños uruguayos eludiendo conos por horas pero lamentablemente tampoco veo “picados” por la ciudad. Siento que a medida que vayan quedando menos canchas (“potreros”) donde los chicos puedan improvisar y desarrollar sus condiciones naturales, nos irá quedando menos talento para explotar y menos jugadores para descubrir.

PARA GANAR UN TORNEO INTERNACIONAL PRIMERO HAY QUE PROPONÉRSELO

LA SEQUÍA DE NUESTROS GRANDES LLEVA 30 AÑOS!

Nuestros grandes arrancan perdiendo las Copas internacionales desde el momento mismo del sorteo. Allí cuando empiezan a sonar, cada año con más fuerza, las excusas de siempre: poderío económico de los rivales -a veces político-, distancia y cansancio por los viajes, calor, humedad y por supuesto, LA FALTA DE RODAJE o DOBLE COMPETENCIA, entre otras.

Versos de dirigentes de los que se hace eco la prensa, pasa a los entrenadores y llega al convencimiento del jugador. Así es imposible ganar algo!

Hoy los uruguayos pueden hacer tres meses de pretemporada o tener dos de rodaje que jugando y PENSANDO así jamás volverán a definirán nada.

GANAR UN TORNEO CONTINENTAL ESTÁ AL ALCANCE DE LA MANO. EL TEMA ESTÁ EN PROPONÉRSELO Y NO DARLO POR PERDIDO ANTES DE EMPEZAR.

Y lo digo desde el convencimiento absoluto. No porque sea fácil sino porque el fútbol en este continente es tan parejo que CUALQUIERA PUEDA GANAR; sino vean:

Hace 30 años que los clubes uruguayos no ganan un torneo continental; el último fue la Copa Interamericana obtenida por Nacional en 1989 (foto de portada).

En ese lapso, de los 11 países que participan (incluido México desde 1997 hasta 2016), salvo Venezuela todos han tenido algún equipo jugando una final continental.

De esos 10 países que tuvieron representantes en alguna final, SALVO URUGUAY (perdieron Nacional y Peñarol) y BOLIVIA (Bolivar) LOS OTROS 8 POR LO MENOS GANARON UN TÍTULO INTERNACIONAL, DE 2002 A LA FECHA!

En Sudamérica a diferencia de Europa (Real Madrid, Barcelona, Bayern Munich, PSG y poco más) no hay potencias a las cuales temer.

CASI TODO SE REDUCE EN LA CONCENTRACIÓN, MOTIVACIÓN Y MUCHA, PERO MUCHA ACTITUD!

NÚMEROS QUE DUELEN

Copa Libertadores 1987
Copa Libertadores 1987. La “fiera” Aguirre, autor del gol ante América de Cali, junto a Oscar W.Tabárez.

De las primeras 29 ediciones de la Copa Libertadores los uruguayos disputaron 15 finales y ganaron 8. De las 30 siguientes disputaron una y la perdieron.

El último trofeo para Uruguay lo consiguió Nacional a través de la Copa Interamericana de 1989. Desde entonces se han disputado 68 torneos donde los uruguayos han sido cuatro veces finalistas y no ganaron título alguno (Incl.Libertadores y Sudamericana 2019). Veamos:

– Copa Libertadores 1990-2019: 30 ediciones, 0 título, 1 final.

– Supercopa Sudamericana 1990-1997: 8 ediciones, 0 título, 1 final.

– Copa Conmebol 1992-1999: 8 ediciones, 0 título, 2 finales.

– Copa Mercosur 1998-2001: 4 ediciones, 0 título, 0 final.

– Copa Sudamericana 2002-2019: 18 ediciones, 0 título, 0 final.

– Lamentablemente, por no acceder a ellas, los clubes uruguayos no han podido disputar desde 1990 a hoy: Recopas, Suruga Bank, Intercontinental o Mundial de Clubes, Interamericana (no se juega desde 98’), Master de Supercopa (en sus dos ediciones 1992 y 1994), Master de Conmebol (en su única edición de 1996) o Supercopa de Oro (en sus 3 ediciones 1993, 1995 y 1996).

A no menospreciar que todos los títulos reseñados valen uno. Todos fueron y son reconocidos por Conmebol como oficiales.

En estos 30 años de sequía donde nuestros grandes apenas tuvieron cuatro oportunidades de alcanzar un título internacional, han ganado o sido finalistas “las siguientes potencias”: Talleres, Lanus, Rosario Central, Barcelona de Ecuador, Sportivo Alagoano, Arsenal, Cienciano, Bolivar, Nacional de Paraguay, Sporting Cristal, Atlético Paranaense, Once Caldas, Liga de Quito, Goias, Ponte Preta, Chivas, Pachuca, Tigre, Tigres, Huracán, Independiente Del Valle, Chapecoense, entre otros.

Nacional 88
Copa Libertadores 1988. Plantel titular del último partido ante Newell’s

Vemos que en estos 30 años ganaron o definieron eventos continentales equipos sin historia, otros que nunca volvieron a ganar y muchos que carecen del “peso de la hinchada”, político o algún otro etcétera que los uruguayos solemos poner como excusa desde el sorteo de cada competición. Incluso, en este período nefasto del fútbol uruguayo, volvieron a ser campeones otros grandes del continente que hacía décadas no ganaban: Santos 1963/2011-12 – Boca 1978/1990-92-93-2000-01-03-04-05-06-07-08 – River Plate 1996/2014-15-16-18-19).

Digan cualquier cosa pero NUNCA MÁS QUE NO SE PUEDE O ES DIFÍCIL!

Las excusas sobran pero cuando pasamos raya vemos que todos llegan, todos definen, algunos salen campeones, nosotros no!

Ojalá algún día, antes de empezar una competencia, los equipos uruguayos se vuelvan a proponer salir campeones de un torneo continental.

MI RELACIÓN CON URUGUAY Y “LOS GRANDES”

Muchas veces me preguntan ¿“cómo puede ser que no seas de ningún cuadro”?

La respuesta es siempre la misma…“estás equivocado, si bien mi pasión y admiración incondicional es por la selección nacional, me siento orgulloso de SER DE TODOS LOS CUADROS”

Padre de Nacional, tío de Peñarol, desde muy chico me llevaron a ver a uno u otro sin obligarme a ser de uno en particular. Así, no me identificaba con ninguno sino que festejaba y me alegraba por los dos. Y con ambos, siempre, íbamos a ver a Uruguay.

Llegó la década del 80’ y ya con 5 años disfruté de una época gloriosa para el fútbol de mi país: Peñarol ganó la Copa Libertadores en 1982 y 87; Nacional en 1980 y 88, se ganaron las Copas Intercontinentales del 80, 82 y 88, la Interamericana y Recopa del 1989. Ufff!!

Pude ver a Uruguay ganar la Copa Oro de campeones del mundo en (1980/81) y las Copas América de 1983 y 87. Lo vi en otra final continental en 1989 y clasificar a los mundiales de México 86 e Italia 90.

Siempre iba al Centerario a ver a Uruguay, como hasta hoy, justamente en una década donde de locales la selección sólo perdió un partido (Perú en 1981); claro que ése partido costó caro, la eliminación de España 82.

Así me acostumbre a ver ganar siempre a mis clubes y mi selección. Recién en México 86, al perder ampliamente con Dinamarca y quedar eliminados con Argentina, me di cuenta que perder era algo que también podía pasar.

Lamentablemente en los 90’ la realidad cambió. La selección comenzó a transitar caminos difíciles y los clubes uruguayos nunca más ganaron nada; de hecho, desde entonces y hasta el presente (26 años) llegaron a 4 finales continentales y las perdieron todas.

Me aburrí de criticar todo y desilusionarme día a día si no se lograba ser campeón. Ello hasta que con la selección, a partir de 2010, volví a cambiar mi pensamiento.

Si bien siempre la selección fue una isla y siguió definiendo a nivel de Copas América: campeones 1995 y 2011, segundos en 1989 y 1999, terceros en 2004 y cuartos en 2001 y 2007, igual yo no me conformaba y la criticaba por no clasificar a los mundiales, no jugar bien, etc, etc.

Todo por un EXITISMO INJUSTIFICADO BASADO EN LO QUE FUISTE Y NO YA EN LO QUE SOS.

Ahora si estás del otro lado ya sabés que mi sangre es celeste, está formada por cinco colores y que quiero lo mejor para TU club.

Siempre me emocioné y acompañé a mi selección pero cuando TU equipo, que también es el mio, definió o define algo, podés tener la certeza que allí estuve y estaré: Nacional 2009, River Plate en la Sudamericana del mismo año, Peñarol en 2011 y Defensor en 2014; en todas ésas instancias definitorias estuve en el Estadio acompañando y vivando por los clubes de mi país.

Eso si, al fútbol uruguayo no voy! Considero que la grandeza de nuestros grandes se ha hecho puertas afuera.

FUI SOCIO DE PEÑAROL Y NACIONAL, FUI A ALENTAR A SUS “BARRAS” OCASIONALMENTE CON LA MISMA PASIÓN.

FUI A LA COPA AMÉRICA de 1995 CON CAMISETA DE NACIONAL (de un amigo que jugaba en inferiores), GORRO DE PEÑAROL Y ENVUELTO CON BANDERA DE URUGUAY

Considero que el fútbol de mi país ha sido generoso conmigo. Vi cosas que otros amantes del fútbol de otros países jamás vieron; tuve el privilegio de estar presente y ver en vivo a Uruguay campeón de América tanto en mi país (95’) como en el exterior (Bs.As.2011) y cumplí el sueño de ver (in situ) a la celeste en un mundial en uno de los partidos más memorables de su historia reciente (&ING 2014).

Puedo morir tranquilo, pedir más sería ser desagradecido; de todas formas, me gustaría morir más tranquilo y volver a ver algún día a los “grandes” de mi país otra vez campeones continentales.

PEÑAROL Y LA FAMILIA DAMIANI

OTRO CAMPEONATO ESQUIVO PARA PEÑAROL (Actualizado MAYO 2017)

En los últimos 28 años ninguno de nuestros grandes ha ganado nada internacionalmente. Eso es una realidad de todos los clubes del fútbol uruguayo que, por distintas razones, año a año se han avocado a ganar el deslucido campeonato local OLVIDANDO QUE CRUZANDO LA FRONTERA ES DONDE ESTÁ LA GLORIA.

Y LA CULPA ES TUYA! El hincha, que es socio (o debe serlo) y puso (o permitió poner) a gente inepta al frente de SU club. Porque si la cabeza está mal, de ahí para abajo todo estará mal.

Hoy Peñarol ha cosechado otro fracaso. No sólo se despidió de la Copa Libertadores sino que también ha quedado sin posibilidad de participar de la Copa Sudamericana tras salir último en su grupo.

En todos los ámbitos cuando algo no funciona se cambia. Bueno, en todos, menos en el Club Atlético Peñarol.

LA FAMILIA DAMIANI GOBERNÓ PEÑAROL 28 DE LOS ÚLTIMOS 30 AÑOS CON NÚMEROS NEFASTOS. GANÓ 10 CAMPEONATOS URUGUAYOS Y 1 INTERNACIONAL.

Durante los 28 años de la era Damiani en Peñarol el club ha ganado (10) un campeonato uruguayo menos que Nacional (11) y tan solo tres más que los equipos chicos (7).

EL CONTADOR SE ENCARGÓ DE LLEVAR A TODO EL FÚTBOL URUGUAYO A UN CAMBIO RADICAL DE OBJETIVOS donde lo internacional pasó a 2do plano.

Quinquenio de  por medio sólo importó lo local, aunque con el tiempo el balance también le dio negativo: 10 títulos de 28 posibles.

En lo internacional. Damiani fue campeón continental en su 1er año al mando del club. Luego, los números en el mayor evento continental fueron nefastos.

PEÑAROL DE LAS ÚLTIMAS 18 LIBERTADORES (todas al mando de la Flia. Damiani): No jugó 5, fue eliminado en 1ra ronda en 10 y tan sólo pasó la 1ra ronda en 3.

No jugó las ediciones 2006, 2007, 2008, 2010 y 2015; fue eliminado en 1ra ronda en 2001, 2003, 2004, 2005, 2009, 2012, 2013, 2014, 2016 y 2017; en 8vos de final en la edición de 2000, 4tos en 2002 y fue finalista en 2011.

El slogan “obras, triunfos y balances” patentado por el Contador Damiani quedó en una de las tantas frases hechas -y sin sustento- que se han escuchado en los últimos 28 años.

El balance, otrora orgullo del Contador, indica que los números de la institución hace años están en rojo. Se jactaba de ser una “isla” respecto del poder y sustentarse por sus propios medios pero, con los años, la “Isla” -a la que dio nombre cuando Paco Casal le “robó” a Bizera, Bueno y Cebolla Rodríguez- terminó tapada por el agua.

Bueno y Bizera regresaron hace un tiempo sin pena ni gloria; este año llegó el Cebolla. Prueba reciente de dependencia tuvimos con la votación en la AUF para ver si la indumentaria celeste seguía siendo Puma o Nike. No hace falta recordar por quién votó Damiani y por qué.

LA GRAN OBRA sería el Estadio que empezó a levantarse tras 24 años de dinastía SIENDO JUSTAMENTE PACO QUIEN DIO LAS GARANTÍAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL “CDS”.

¿Más obras? Un Palacio Peñarol en condiciones de 3er mundo mantenido por el basketbol (Tenfield) que el Contador hizo desaparecer a los pocos años de comenzar su reinado. Basketbol donde en 1983 Peñarol supo ser campeón sudamericano.

Por muchos años se instaló el miedo en los socios e hinchas de Peñarol. “Si no es Damiani el Presidente quién pone la plata”. ¿De verdad es para tener miedo? ¿Se pueden hacer las cosas peor que en estos últimos 28 años como para no arriesgar a un cambio?

¿Qué es lo peor que le puede pasar al club en 3 años presidido por una persona distinta Damiani? ¿Descender? Eso es imposible que acontezca en nuestro país.

Peñarol poniendo la 4ta podrá no clasificar a una copa internacional pero jamás descender con lo que es la media de la liga “profesional” uruguaya.

Entonces, sin riesgo de descenso ¿qué es lo peor que te puede pasar? no salir campeón uruguayo? Los 28 años de la Familia Damiani son los de peor cosecha histórica en ese sentido.

Qué es lo otro peor que puede pasar… ¿no clasificar a una Copa internacional? Como tantas veces en la era Damiani. ¿Qué más? ¿No pasar de ronda? Como casi siempre en la era Damiani.

Entonces, con otro Presidente lo primero que hay que hacer es eliminar a los jugadores caros y si es posible afrontar un año entero con un plantel juvenil. Así sucedió en 1987, el primer año de Damiani; mal no le fue.

No digo se vaya a ser campeón de América, como aquella vez, quizás tampoco se salga campeón uruguayo, pero seguro no se generarán deudas y sí recursos que permitan paulatinamente ir acrecentando el poderío del plantel.

¿Por qué recursos? Porque los juveniles es lo único que da ingresos brutos a un club de un país subdesarrollado, en fútbol arruinado como el nuestro. En Peñarol con Damiani los juveniles han sido tapados constantemente por más que en el último año hayan aparecido algunos ascensos interesantes.

EL MANEJO PRESIDENCIALISTA Y AUTORITARIO DE LA FAMILIA DAMIANI DURANTE 28 AÑOS, LEJOS DE LLENAR DE GLORIA Y TÍTULOS A LA INSTITUCIÓN, HA DETERMINADO LA PÉRDIDA CONTANTE DE PRESTIGIO.

Damiani en su campaña electoral 2014 justificó el “éxito de su apellido” al frente de Peñarol -durante 25 años en ese entonces- en tres aspectos que, verán, tienen gusto a poco:

1) Quinquenio: Sirve para aquellos que diferencian entre un Damiani y otro olvidando que desde 1987 estamos ante la misma dinastía. En cuanto al mérito de lo obtenido:

– No fue algo inédito, Peñarol ya había obtenido uno.

– No hay premio extra (valen 5 títulos igual que si se ganaran por separado).

Además, sacando ésos 5 títulos, en los otros 23 años de mandato Damiani sólo ganó otros 5 uruguayos (10 de 28).

Y QUÉ DISTINTO EL PRIMER QUINQUENIO AL SEGUNDO OBTENIDO BAJO EL MANDO DAMIANI. EL PRIMERO LLEGÓ CON 2 LIBERTADORES Y 1 INTERCONTINENTAL, EL DE DAMIANI PELADO!

2) Clásico 5-0. Un partido que no dio un campeonato, tampoco evitó el título del rival, ni fue la mayor victoria histórica clásica.

3) Estadio. El Contador lo anunció en épocas de quinquenio para inaugurar en setiembre de 1998! Después de 27 años de dinastía, con avales de Paco y préstamos del BROU no se ha hecho más que cumplir con una OBLIGACIÓN HISTÓRICA!

A Damiani le debería dar vergüenza catalogar como mérito propio algo que no se hace con fondos íntegros del club al que ha fundido y debería pedirle disculpas POR LA DEMORA a hinchas, socios y personas que ya no están y murieron con ganas de ir al Estadio de Peñarol

Y como dije LA CULPA ES TUYA! Está en vos poder cambiar la realidad. Vos que sos hincha, socio (o debes serlo) y podés evitar que gente que ha demostrado no saber cómo cambiar la realidad, siga al frente de TU institución.

 

PIDAMOS PRESTADA LA ESCOBA

APROVECHEMOS EL FIFAGATE PARA LEVANTAR NUESTRO FÚTBOL

Ahora que la FIFA se empezó a limpiar sería bueno pedirles la escoba para sacar toda la mugre que rodeada nuestra Asociación Uruguaya de Fútbol.
Si no nos preocupamos durante 9 años por Eugenio Figueredo no tenemos por qué preocuparnos ahora que otros lo están investigando; de él se encargarán en EEUU.

Aquí corresponde sí investigar a todos los dirigentes de los clubes que avalaron sus actos de corrupción; muchos de los cuales siguen hasta hoy. A ésos hay que investigar y expulsar del fútbol.

Dirigentes que siempre hicieron la vista gorda para que su “amigo” Eugenio pudiera hacer, comprar, vender y deshacer a gusto. Ello a través de reuniones que se realizaron durante años en importantes casas de Punta del Este.

Pero no sólo habría que ir por dirigentes que poco aportan a un fútbol digno.

Si se quiere un fútbol uruguayo mínimamente competitivo es hora de potenciarlo y terminar con grandes mentiras que no hacen más que empobrecer la actividad y emparejar permanentemente hacia abajo.

ES HORA DE ERRADICAR A LAS INSTITUCIONES QUE HACEN INVIABLE NUESTRO FÚTBOL; AL QUE LE TOQUE LE TOQUE.
EL VERSO DE QUE EL FÚTBOL ES LA INDUSTRIA SIN CHIMENEAS HAY QUE ERRADICARLO.

Una industria inviable cierra cuando las cuentas no dan. Lamentablemente atrás quedan familias que deben buscar otros horizontes. El fútbol es profesional hace rato, sin embargo, en el fútbol uruguayo ése razonamiento no se hace.

Se mantiene a clubes que de ninguna manera están capacitados para jugar profesionalmente.
Claro que ésas instituciones son mantenidas (no debí decir se mantienen) por el poder de turno en base a miserables préstamos como contraprestación a un voto que se pueda necesitar en una Asamblea de Clubes.

Se impone que las instituciones deportivas de este país sean consideradas como una empresa más y que en el caso de ser inviable desaparezcan.

Deben quedar de lado frases como “la barriada, la historia, el entorno” y varios etc que pretenden justificar el sostenimiento de algo inviable.

Sepan que todo eso en nada contribuye al fútbol; mucho menos a los propios integrantes de los planteles de ésas instituciones, algunos de los cuales perciben sueldos de hambre.

Quien no puede sustentarse por sí mismo no está en condiciones de desarrollar una actividad profesional; eso pasa en todos lados, menos en nuestro fútbol.

O se cambia la mentalidad y actúa de manera empresarial aggiornando nuestro fútbol a la realidad mundial o seguiremos como hasta ahora, hundiéndonos todos los días, un poquito más.

NACIONAL Y SU RECORD DE PARTICIPACIONES EN COPA LIBERTADORES ¿VALE LA PENA FESTEJAR?

Entiendo que se celebre la clasificación al máximo torneo continental. No sólo significa un ingreso importante para la institución y en definitiva los jugadores sino que, al menos hipotéticamente, significa la posibilidad de obtenerlo.

Sí me resulta asombroso que “los hinchas modernos” hagan alarde del “récord de 20 participaciones consecutivas en Copa Libertadores” como si significara un trofeo en sí. ¿Es realmente como para sentir orgullo y considerarlo un logro?

Los muchos que celebran y que no habían nacido cuando se inició el ciclo  ¿saben que en ésas 20 participaciones Nacional ni siquiera disputó una final? Su mejor posición fue haber llegado a 1 semifinal.

Claro que pasa lo de siempre, ante la carencia de logros existe en la gente la necesidad de festejar algo, dibujar récords, anécdotas, banderas, colores; cualquier cosa!

Por una cuestión de promedio es preferible jugar menos y ganar más.

Un Boca Juniors con 25 participaciones y 6 títulos en el certamen tendrá un mejor palmarés que nuestros Peñarol y Nacional con 42 participaciones (récord compartido) y 5-3, respectivamente.

JUGADORES MÁS DESTACADOS EN 115 AÑOS DE LA AUF

En 115 años de un fútbol tan laureado como el nuestro hay seguramente un centenar de grandes jugadores para destacar. Es difícil, como en todas las disciplinas, poder determinar cuál fue el mejor de todos; mucho menos comparar uno con otro no sólo por su juego sino por sus logros.

En las primeras décadas del siglo pasado la historia reconoce la exquisitez de varios jugadores que lógicamente no pudieron obtener ciertos campeonatos internacionales por la sencilla razón de que, en su época, no existían.

Haciendo esa consideración voy a DESTACAR a dos jugadores: el “Mariscal” José Nasazzi en el seleccionado uruguayo y “el Negro” Luis Cubilla a nivel de clubes.

 

JOSÉ NASAZZI (24.05.1901 – 17.06.1968)

Nasazzi 2Aquí casi no hay margen para la duda. El jugador más destacado de la historia de la selección nacional fue “el mariscal”.

Uno de los únicos cuatro celestes que completaron el “combo” más glorioso de nuestra historia futbolística: campeonatos del mundo de 1924 y 1928 obtenidos bajo la disputa de los juegos olímpicos, campeonato del mundo FIFA de 1930 y la Copa América de 1935.

Ése sudamericano de 1935 jugado en Santa Beatríz (Perú) marcó el debut de la casaca roja en Uruguay, por algún tiempo de alternativa, como consecuencia de la ruptura de relaciones que hubo con Argentina tras la final del 1930. Ambas selecciones se negaron a jugar con su indumentaria oficial.

José Nasazzi con la selección uruguaya logró 5 Copas América y 3 mundiales (dos obtenidos en sede de JJOO) algo que jamás nadie, de ningún país del mundo, podrá igualar.

 

LUIS ALBERTO CUBILLA (28.03.1940 – 03.03.2013)

CUBILLAEl “negro” fue el jugador uruguayo más destacado de la historia a nivel de clubes. Con Peñarol ganó 4 campeonatos uruguayos (que contribuyeron a su 1er quinquenio), 2 Copas Libertadores y 1 Intercontinental. Todo con participación decisiva.

Luego fue a Nacional, en ese entonces a la sombra de su tradicional rival a nivel continental, y también lo llevó a lo máximo. Con los tricolores Cubilla ganó: 4 uruguayos, 1 Copa Libertadores, 1 Intercontinental y 1 Interamericana.

Antes de su retiro como jugador entró en la historia al ser campeón uruguayo con un equipo distinto a Peñarol y Nacional, algo inédito en los 44 años de profesionalismo que se llevaban hasta entonces. Fue así que en 1976 salió campeón con Defensor; tras ello colgó los botines.

En resumen Luis Cubilla ganó, como jugador y con clubes de nuestro país: 9 campeonatos uruguayos, 3 Copas Libertadores, 2 Intercontinentales y 1 Interamericana.

FORLÁN HA ANUNCIADO SU RETIRO DE LA SELECCIÓN NACIONAL

Diego Forlán convocó a una conferencia de prensa para anunciar su retiro de la selección nacional; lo hizo desde Japón en una actitud que, al menos yo, no comparto.

A FORLÁN HAY QUE AGRADECERLE, como a tantos otros jugadores a lo largo de la historia, por todo lo que le dio al seleccionado uruguayo, y punto.

Entiendo que FORLÁN NO ES QUIÉN PARA DECIR QUE DEJA LA SELECCIÓN CUANDO LA SELECCIÓN HACE MESES LO DEJÓ A ÉL.

Soy de los que cree que tras llegar a lo máximo uno debería retirarse, sin importar la edad, como por ejemplo hizo Philip Lahm -capitán de la selección alemana- tras haber salido campeón mundial.

Pero que un jugador de 36 años, que venía siendo suplente, diga que se retira de la selección me parece una falta de respeto.

Vía twitter escribía algunos meses antes del mundial que varios jugadores “del ciclo Tabárez” debían abandonar la selección pasara lo que pasara, tras el último partido del mundial 2014.

Más allá del rendimiento de Lugano o Forlán, líderes del proceso que llevó a la selección al primer nivel mundial, ambos tenían que estar en Brasil por lo que podían aportar más afuera que adentro de la cancha.

Pero hasta ahí llegaba su ciclo. Con el último partido del mundial (terminó siendo Colombia) terminaban sus convocatorias.

FALTÓ GRANDEZA DE ALGUNOS (jugadores) E INTELIGENCIA DE OTROS (técnico y dirigentes) PARA ORGANIZAR UNA MERECIDA DESPEDIDA.

Debió aprovecharse el que en principio sería el único partido que había en el estadio previo a la Copa América de Chile para homenajear, agradecer y despedir a varios jugadores que dieron mucho dentro y fuera de la cancha: Forlán, Lugano y Diego Pérez son los más renombrados pero da gusto escuchar a los que aún permanecen en la selección hablar de la importancia y ascendencia de Scotti, Eguren, Abreu o Juan Castillo, por poco que hayan jugado.

Era el de Costa Rica un partido amistoso a ocho meses de la Copa América; mejor imposible pero, como tantas veces, se optó por la decantación.

Así llegamos a esta demostración de soberbia que entiendo nada bien le hace a la selección. Por algo Scotti, Abreu y el propio Lugano no compartieron el proceder del ex 10 de la celeste.

Forlán debió pensar en otras glorias de nuestro fútbol e irse en silencio, como ellas.

Recuerdo el caso de una leyenda como Rodolfo Rodríguez, quien tuvo el récord de partidos jugados con Uruguay -antes de que quedara en manos de Forlán- y que con Uruguay salió: campeón de América juvenil, mayor y de la Copa de Oro de 1980; además ganó con un club de nuestro país, otro campeonato de América y del mundo.

Rodolfo Rodríguez era el golero titular y capitán de cara al mundial de México 86’. Tuvo la desgracia de lesionarse infelizmente con un compañero en el amistoso previo al viaje siendo ese el último partido jugado por él en la selección. Tenía tan solo 30 años; jamás nadie lo llamó para hacerle un mínimo homenaje.

Claro que el hecho de ser un país desagradecido con sus glorias no es culpa de  Forlán y los jugadores de fútbol sino de las autoridades de este país; las vinculadas al fútbol y al gobierno, todas!

DE TODAS FORMAS PREFIERO SER AGRADECIDO Y DECIRLE A FORLÁN:

Forlán copa américaGracias por haberme permitido ver a un uruguayo goleador de un mundial.

Gracias por contribuir, de manera sobresaliente, a una de las mejores actuaciones del seleccionado de los últimos 40 años y permitirme ver a Uruguay entre los 4 primeros de una Copa del Mundo.

Gracias por contribuir en la obtención de otra Copa América y darme la oportunidad de gritar 2 goles tuyos en el Monumental.

Me quedo con eso, con lo que hiciste dentro de una cancha de fútbol por mi selección; gracias y suerte en lo que viene!

EL FESTEJO DE PEREIRO

Ha terminado el primer tiempo, le vamos ganando bien a Paraguay y sin embargo, en lugar de hablar del encuentro y sentirnos satisfecho por el juego de Uruguay, no se habla de otra cosa que del festejo de Gastón Pereiro tras convertir el segundo gol.

Me quedo con el saludo y sonrisa de Nandez a Pereiro al terminar la primera mitad y emprender camino al vestuario. Esa sonrisa del capitán de la selección y referente de Peñarol en este plantel, es más que suficiente para callar cualquier comentario fuera de lugar.

En lo personal el festejo no me pareció ajustado a la situación; se está representando a la selección nacional y no jugando por un equipo ni defendiendo sus intereses. Eso no implica que haya que dramatizar ni decir que un gesto como el que hizo significa una ofensa a sus compañeros o la gente.

Por las dudas a los hinchas de los grandes que estén leyendo y tomando partido, para un lado u otro, les recuerdo dos hechos lamentables y que sí implicaron una falta de respeto, protagonizados por dos de sus máximos ídolos.

Hugo De León al salir campeón con Uruguay de la Copa de Oro en 1981 (se dice 80 terminó en el 81) dio la vuelta olímpica con la camiseta de Gremio de Porto Alegre!

Leyeron bien. Cuando todo jugador se envuelve en su bandera o va a sus raíces y saca la camiseta del club de baby fútbol (uruguayo!) que le permitió llegar a coronarse nada menos que con la selección nacional, De León prefirió sacarse la celeste y ponerse la del Gremio, club que lo había comprado.

Pablo Bengoechea, por su parte, en el partido contra México por la Copa América de 1995 disputado en Montevideo, al ser sustituido dejó el brazalete de capitán tirado en la cancha ante el enojo por el cambio y al ver que “ningún compañero se le arrimaba”.

La cinta de Obdulio, Nasazzi y tantas glorias quedó allí, en el césped.

Claro que si se lo hubiese sancionado muy probablemente hoy tendríamos una Copa América menos.

Repito, no me gustó el festejo de Pereiro pero no da para gastar medio comentario tratándose de un joven que aún tiene muchísimo por aprender.

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