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@En1buena

Lo demás es puro cuento

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Cavani

NUEVO CICLO CELESTE

Uruguay acaba de caer con Francia. Se acabó el mundial y con ello el fin de un ciclo. Comenzará otro con una base sólida y muchas ilusiones.

Ojalá tenga el mismo éxito que los dos anteriores. Sí, éxito. Porque no todo se reduce a la obtención de un campeonato; más cuando en cuatro años que dura un “mini ciclo” de selección solo hay lugar para dos campeones, uno de un mundial y otro de una Copa América.

Hay que saber valorar las cosas en su justa medida, darse cuenta que cada vez será más difícil llegar a la cita mundialista y aún más estar en las instancias definitorias.

Para ello hay que seguir trabajando de manera seria como en los últimos 12 años. Porque el trabajo lo es todo, y si bien no es sinónimo ni garantía de éxito, seguro te aproxima a él.

Tendremos por delante cuatro años con varias bajas, jóvenes que deberán afianzarse y seguir progresando, y algunas fijas del presente que mañana ya no lo serán producto de la madre naturaleza. El tiempo pasa para todos, también para nuestros históricos.

Así, seguramente ya no veamos más a Maxi Pereira, Carlos Sánchez y “Cebolla” Rodríguez; muy poco a Stuani y algún otro que ya no concurrió a este mundial, como Lodeiro y Rámirez.

Godín, Cáceres, Suárez, Muslera y Cavani serán una incógnita a la hora de decir presente en Catar 2022. Pero para llegar a ello primero hay que pasar por una Copa América y un proceso de eliminatorias donde seguro en ambos estos nombres seguirán estando.

El tema será, como en la pasada eliminatoria, ir encontrando los sustitutos para cuando estos tengan que dar el paso al costado. Y para ello habrá que esperar que alguna joven promesa se consolide, como Valverde, o que otras aparezcan tras los dos campeonatos     -sudamericanos y mundiales- sub.20 que habrá previo a Catar.

Es cierto que hemos mejorado en cuanto a la conformación del plantel; también que encontramos la base para el futuro en plena disputa del mundial. Sin perder nuestra esencia y característica principal, hemos adornado la media cancha con jugadores de buen pie que nos permitirán además de marcar, tener más control de pelota, correr menos, pensar más y administrar mejor los tiempos de un partido.

No obstante nos sigue faltando elaboración. El problema ahora ya no será de nombres sino de funcionamiento. Nadie duda de que lo que está es lo mejor con lo que cuenta Uruguay.

Habrá entonces que buscar las variantes para jugar de manera competitiva, más allá del rival.

Entiendo que debemos aprovechar la edad y experiencia de nuestra actual zaga para con el resto del equipo darle un toque de dinámica y así un cambio radical a nuestro juego, aprovechando para ello las variantes que ofrece nuestro “renovado” medio campo.

Se me ocurren dos planteamientos posibles para el comienzo del nuevo ciclo y de cara a la Copa América de Brasil 2019:

1. Un equipo parado con: un líbero, dos stopper, dos laterales con proyección, tres volantes con marca, excelente estado físico y buen pie, y dos delanteros de elite. Los nombres serían:

Muslera

Godin

Cáceres-Giménez

Varela                                      Laxalt

Bentancur    –      Torreira     –       Valverde

Cavani      –     Suárez

2. La otra variante, tomando en cuenta la mejor versión de Uruguay en el mundial, sería con un marcado 4-4-2. Los nombres:

Muslera

Cáceres  – Godín  – Giménez – Laxalt

Nández   –    Bentancur   –    Torreira –   Valverde

Cavani      –     Suárez

Ojalá podamos ver a Uruguay con alguna de estas propuestas, sobre todo la primera, sin que ello implique perder nuestra identidad.

Ojalá podamos transitar los próximos cuatro años como los que pasaron, sabedores de que se va por el buen camino.

Ojalá podamos seguir todos unidos detrás de la casaca celeste, tirando para el mismo lado y gritando Uruguay nomá!

 

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FRANCIA EN CUARTOS ¿CÓMO JUGARLE? ¿CON QUIÉN SI NO ESTÁ CAVANI?

Mi opinión es que se podría repetir el equipo que jugó contra Portugal, el sistema de juego, pero cambiando la estrategia a la hora de marcar. Claro que ello dependerá del estado sanitario de Edinson Cavani.

Imaginemos que esté.

Contra Portugal es verdad que a CR7 no le dimos metros para correr y tan solo concedimos una falta cerca del área, siendo que ello era parte del “objetivo” de la planificación del partido.

Pero también es cierto que nos lanzaron muchos centros y 10 tiros de esquina!

Si esto se repite contra Francia podemos estar en problemas debido a la altura de los volantes que constantemente llegan a zona de ofensiva, y a la de todo el equipo, cuando suban a cabecear en los corners.

Considero que, con o sin Cavani, lo más apropiado para jugarle a Francia es juntar las dos líneas de 4 y salir a presionar al rival, no cuando lleguen al borde del área, como contra Portugal, sino unos metros más arriba a través de la primera línea de contención.

Si a eso le sumamos el escalonamiento hecho contra Portugal seguramente neutralicemos tres de los puntos más fuertes de los galos: ataque en velocidad, remate de media distancia y cabezazo.

Tengamos en cuenta que Francia remató contra Argentina 21 tiros al arco y Argentina solo 6. Debemos estar muy concentrados y volver a tener una efectividad asombrosa como en el partido de Octavos.

Para poder llevar a cabo con éxito esa tarea necesitamos que nuestros extremos auxilien en todo momento a los laterales.

Por derecha sabemos que Nandez puede repetir lo hecho en los dos últimos partidos pero por izquierda no hay nadie con el rol específico de marca.

Si llegase a jugar Cavani no tengo dudas que será él quien se tire a ése sector a cumplir esa función.

¿Y si no juega Cavani?

Uruguay en este momento tiene por derecha un volante externo con clara vocación defensiva que puede ayudar al lateral de su sector sin que ello implique salirse de su puesto.

Sin embargo, los volantes que ocasionalmente pueden cumplir esa misma función de relevo y auxilio al lateral, por la izquierda, lo hacen saliendo del lugar donde mejor rinden.

Es por ello que ante la lesión de Cavani y pensando en ese 4-4-2 para neutralizar al equipo rival se abren a mi criterio tres posibilidades:

1) Sorprender con un cambio en la zaga dando ingreso a Varela o Silva.

Con el primero el sector derecho quedaría cubierto (Varela-Nandez) pasando a Cáceres a la izquierda y subiendo a Laxalt a zona de volantes. Con Silva la única variante consistiría en subir a Laxalt a mitad de cancha.

En cualquier caso Laxalt quedará liberado para atacar sin perjuicio de que su exuberante estado físico le permita siempre estar en condiciones de marcar.

En esta posibilidad la media cancha quedaría conformada con: Nandez, Vecino, Torreira -más atrasado-, Bentancur -más adelantado- y Laxalt.

Sería un planteo cauteloso que no me extrañaría y que tampoco resigna mucho en ataque ya que perfectamente se pueden hacer triangulaciones por el medio teniendo permanentemente a Laxalt para el mano a mano con Pavard, siendo el defensor que mostró más dificultades en los mano a mano.

2) Otra posibilidad pensando en lo que fue el partido que Francia disputó contra  Argentina sería dar ingreso a Urretavizacaya.

Argentina lo poco o mucho que hizo llegó de la mano de Di María. Con un gol de 20 metros y desbordes por la punta fue el único que logró inquietar a los laterales.

Nosotros tenemos en Urretavizcaya un puntero veloz que está acostumbrado a jugar algo retrasado y podría ser una alternativa interesante.

3) La otra variante, más lógica o previsible, sería el ingreso de Stuani para que juegue como tantas veces, pivoteando en zona de volantes para llegar ocasionalmente arriba.

Juegue quien juegue una vez más el orden táctico será clave. Lo que no podemos hacer es jugar como lo hizo Argentina. Y eso sabemos no va a pasar.

En el ritmo que nosotros podamos imponer estará la llave del partido.

Si nos movemos en bloque y no dejamos espacios para la corrida “libre” de los delanteros franceses, como hicimos con CR7, les será difícil romper nuestra defensa.

Pensemos que Francia lleva los mismos goles que nosotros, un par los hizo de penal y otro fue en contra, tiene la misma cantidad de remates al arco, menos corners y ha recibido más goles.

Hay que respetarle pero no temerle. Tiene falencias y no tengo dudas que el maestro sabrá cómo explotarlas.

El partido que jugaron contra Australia tiene que ser nuestra referencia.

Así que, sabiendo que no hay partidos ganados ni perdidos de antemano, hay elementos suficientes para seguir confiando.

Y lo de siempre, CONFIAR NO ES SUBESTIMAR! Es creer en nuestras virtudes.

Yo creo! Vos no? #VamosQueVamos!

URUGUAY 2-1 PORTUGAL ¡OTRA VEZ ENTRE LOS 8 MEJORES DEL MUNDO!

Es verdad que no jugamos como contra Rusia y que por momentos terminamos con dos líneas de cuatro metidas dentro de nuestra área.

Pero también es verdad que el rival fue otro y que tenemos un equipo serio, maduro, convencido y con potencial para hacerle frente a cualquiera.
Si uno se pone nervioso previo a un partido la celeste, esta celeste, te demuestra que no tenés por qué estarlo. Sabés que se va a jugar no habiendo dejado nada librado al azar en la previa y dejando la vida si es necesario dentro de la cancha.

Tras el partido lo primero que me salió decir fue gracias y lo segundo, que la clave de este partido y este proceso es el convencimiento.

Todos confían en la idea que el técnico proyecta y eso lleva al equipo a estar tranquilo en momentos en que la mayoría no lo estaría.

Veíamos a Laxalt y Caceres regalar metros a los volantes portugueses que subían por las bandas sabiendo que iba a llegar el centro o pase corto a CR7; sin embargo, en ningún momento alguno perdió la calma o salió a cortar con un foul innecesario.

Ambos dejaban avanzar y ello tenía un por qué.

Ellos confiaban en sus compañeros y en lo planificado para el partido. Así, hubo siempre una marca escalonada a cuanto portugués llegaba al borde del área, ponía el freno y quebraba hacia el medio.

Es verdad que en el segundo tiempo cedimos demasiado terreno, también unos cuantos corners y algún que otro forzado tiro lejano. Pero siempre se controló al rival desde la marca.

Rival que además cometió errores. Llama la atención que Quaresma haya sido suplente siendo que en el rato que jugó fue el mejor de Portugal; también que haya desperdiciado tantos tiros de esquina: teniendo el VAR y a CR7 no se explica como casi siempre los jugaron en corto.

Bueno, sí se explica, la defensa uruguaya inspira mucho respeto.

Godín volvió a demostrar que es uno de los mejores centrales del mundo; por ahora el mejor del mundial. Laxalt viene siendo la revelación. Torreira fue un monstruo. Vecino y Bentancur hicieron muy bien todos los relevos; este último además asistió en un gol, enseñando cómo debe entregarse en carrera una pelota -siempre al ras del piso- y tuvo un par de aportes en ataque muy interesantes.

Nandez volvió a jugar un gran partido demostrando una gran evolución mental y técnica. Y me detengo en ese aspecto. En el 1er tiempo realizó dos remates que para muchos pudieron ser “sin sentido”, ya que salieron muy altos y afuera. Pero los hizo “para terminar la jugada”.

Eso que siempre hay que hacer en acciones donde la pelota queda a media altura, resulta difícil controlarla -o hacer un pase seguro-, tu equipo está arriba (tras un corner) y en caso de perderla, tu rival sale puesto en contragolpe sin que tus compañeros puedan llegar al cierre.

De hecho Vecino quiso previamente controlar una pelota tras un tiro de esquina, la perdió, y Godín debió cortar de atrás en una jugada que pudo costarle la amarilla.

Al terminar la jugada, si es gol seguramente es un golazo, y si se va afuera será saque de arco dando la chance a tu equipo de poder armarse. Eso se aprende. Mejor dicho, se enseña primero, observa y ejecuta después.

A esa solidez defensiva hoy se le sumó un extraordinario trabajo de nuestras máximas figuras. Pudimos ver, sobre todo en el 1er tiempo, uno de los mejores partidos en conjunto de dos de los mejores delanteros del mundo. Los mayores goleadores de la historia del seleccionado hoy deslumbraron. Demostraron una conexión que hace que nuestra selección sea de temer.

Suárez estuvo preciso, concentrado, participativo. Cavani más allá de los goles demostró que es un atleta del carajo. Un jugador completo. Un todo terreno hecho a la medida de una selección como la uruguaya. Ojalá el grado de su lesión no sea de tal gravedad que le permita llegar a jugar contra Francia

Es verdad que nos faltó más control de pelota y elaboración para generar más chances de gol. También es verdad que en 88 años nunca habíamos ganado 4 partidos seguidos en una Copa del Mundo. Estamos entre los 8 mejores y con las ilusiones intactas de ir por lo máximo. No somos más ni menos que nadie.

Ojalá podamos en Cuartos defendernos más con la pelota, de manera de cansarnos menos, tener algún remate de afuera o llegar con un desborde aislado que le permita definir a nuestros volantes.

Vamos a jugar contra uno de los candidatos a ganar el mundial. Debemos respetarlo, pero no temerle.

Francia lleva los mismos goles que nosotros, un par los hizo de penal y otro fue en contra, tiene la misma cantidad de remates al arco, menos corners y ha recibido más goles. Habrá que trabajar sobre cada uno de sus defectos. Pero hay algo claro, tenemos elementos y sobrados motivos para pensar en que podemos ganar.

#VamosQueVamos.

PORTUGAL EN OCTAVOS. ¿CÓMO JUGAMOS?

Cómo nos cuesta a los uruguayos disfrutar de las cosas buenas. No habían pasado tres horas de haber conseguido algo inédito, como fue ganar los tres primeros partidos de la fase de grupos, que entramos en el bajón porque para algunos era más conveniente jugar los Octavos de final contra “esta España”, porque clasificó ganando apenas todos sus partidos.

La mayoría olvida que España, cuando salió campeón del mundo en 2010, también lo hizo ganando “apenas”, como ahora: una derrota, un sólo triunfo por 2 goles y TODOS los demás por mínima diferencia; los cuatro últimos 1-0.

Uruguay emprendió viaje a Rusia con un primer objetivo que era ganar el Grupo y plasmar en cancha la superioridad que en los papeles tenía respecto de sus rivales, más allá de la presión que significa un mundial. De paso debía encontrar el funcionamiento que le permitiera ser competitivo para el resto el torneo. Y todo eso lo logramos.

Deberían celebrar por ello, sin festejar, y tener confianza en el equipo para lo que viene.

Nos espera el campeón de Europa con el (hoy) mejor jugador del mundo. No por ello debemos creer que estamos ante una potencia. Del mismo modo, tampoco se puede afirmar, en base a lo visto hasta ahora, que Portugal es Cristiano Ronaldo y 10 más.

Lo cierto es que estamos ante un rival que no guarda ningún secreto de cara al partido de Octavos. Porque su secreto ya es de público conocimiento. Juega con el número 7 y le dicen CR7. Lo conocen todos pero pocos lo pueden descifrar (y neutralizar).

La clave del partido estará, más allá de lo que pueda hacer Uruguay, en poder escalonar a su máxima figura; no dejarle metros para una contra, ni la posibilidad de un tiro libre al borde del área. El maestro sabrá si repetir el planteo de hoy, más allá de CR7, o tomar mayores recaudos y modificarlo parcialmente.

Mi opinión es que se podría repetir el equipo de hoy en nombres pero cambiando la manera de pararlo en cancha; sobre todo cuando atacamos.

¿Por qué?

Porque cuando Uruguay se paró ante Rusia en posición de ataque buscó la salida por el medio con Nandez y Laxalt a los extremos, por delante de la línea de la pelota, de modo de ser alternativa de pase y proyección.

Esto lleva a la necesidad de equivocarte lo mínimo. Se necesita una precisión y efectividad de pases muy alta ya que si llegas a perder la pelota en un pase vertical, desde el centro de la cancha, el rival que interceptó arrancará un contragolpe con tres jugadores menos en nuestro equipo. Así podrá irse en carrera por el medio o descargar rápido hacia las puntas que estarán descubiertas.

Y es ahí donde Cristiano se siente más cómodo; en el mano a mano en velocidad. Difícilmente nuestros centrales salgan a cortar, por riesgo al foul o finta en la carrera, por lo que es un hecho que cada contragolpe de ese tipo para CR7 será una opción de remate peligroso.

Y si eso pasa, una vez podrá nuestro extremo cometer un foul en el retroceso. Quizás a la segunda le saquen amarilla pero a la tercera nos podemos quedar con uno menos. Y todo eso ya no será mérito de Portugal sino que va a depender exclusivamente de la precisión en los pases de nuestra línea de volantes.

De ahí que en lo personal mantendría el 11 que jugó contra Rusia pero con un marcado 4-4-2. En el peor de los casos, si con el correr de los minutos nuestros delanteros quedan muy desconectados le pediría a Cavani, como tantas veces, que bajara para tratar de hacer el 2-1 por derecha rememorando su juego de 2010.

El orden táctico será clave. En el ritmo que nosotros podamos imponer estará la llave del partido. Si nos movemos en bloque y no dejamos espacios será difícil que el rival nos pueda vencer. Tiempo para convertir vamos a tener. Opciones vamos a tener. Y jugadores para convertir tenemos. A no desesperarse…

Es verdad que hasta ahora Portugal ha sido muy eficaz (5 goles de 9 tiros al arco) pero no menos cierto que nosotros pudimos patear más, habiendo generado más, y que las defensas a las que enfrentó Portugal no han tenido la solidez de la uruguaya.

Así que, sabiendo que no hay partidos ganados ni perdidos de antemano, hay elementos suficientes para seguir confiando.

Y CONFIAR NO ES SUBESTIMAR!

Es creer en nuestras virtudes. Y yo creo! Vos no? #VamosQueVamos!

URUGUAY 3-0 RUSIA

Antes del partido con Rusia decía que estábamos ante el tercer examen donde el único tema era “el funcionamiento”. Que había que demostrar que el nuevo planteo que reúne a la totalidad de nuestros jóvenes de buen pie era el que mejor se adaptaba a los intereses del equipo y el que más situaciones de gol podía generar sin que ello significara perder la solidez defensiva.

Que íbamos a jugar sin la presión de una posible eliminación. Que no había excusas para no jugar sueltos, liberados. Que hoy era todo ganancia y que me gustaría que tomáramos la iniciativa y procuráramos dejar varias veces de cara al gol a nuestros goleadores. Que otra vez, este sería el principal objetivo del partido.

Pues bien, se ganó y aprobó con nota! Se mejoró en el aspecto colectivo y eso ilusiona de cara al futuro mediato e inmediato. Demostramos solidez defensiva ante uno de los dos equipos más goleadores, generamos situaciones de gol de diversas maneras y fuimos eficaces.

Entramos a la cancha con una variante obligada y tres por cambio de sistema. Rápidamente encontramos el funcionamiento, mantuvimos el orden táctico y neutralizamos al rival. Los rusos venían con 11 remates al arco por partido y se lo bajamos a uno. Sabíamos que uno de sus fuertes estaba en el juego aéreo por lo que cometimos pocas infracciones cerca del área y logramos bajarle la cantidad de tiros de esquina de 6.5 en cada uno de los primeros partidos a dos en el de hoy.

Le ganamos la mitad de la cancha y limitamos lo mejor de su juego que era las subidas por las bandas. No los dejamos jamás subir en bloque y los forzamos a jugar varias veces al pelotazo. Rusia había tenido 22 remates y 13 tiros de esquina en los 2 primeros juegos; Uruguay solo le permitió hacer 2 y 2.

DEMOSTRAMOS SERENIDAD, MADUREZ -pese a la juventud de nuestra zona media- y que cuando hay TRABAJO y estudio previo, no hay garantía de ÉXITO, pero SEGURO TE APROXIMA A ÉL

Ejercimos una muy buena y ordenada presión en el medio con un excelente trabajo de los extremos. Nandez y Laxalt cumplieron con creces la función que se les encomendó siendo los encargados de evitar las trepadas de los rusos por sus sectores.

Junto a ellos terminamos encontrando las piezas adecuadas para el funcionamiento que se pretende en la mitad de la cancha. Con el ingreso de Torreira Vecino mejoró y Bentancur se liberó. Con ellos tuvimos control de pelota, criterio para avanzar y al defender una sincronización perfecta para por momentos asfixiar al ruso que iba a hacer contacto con la pelota.

Pensar que muchos creían que por jugar con gente de mejor pie se iba a perder la esencia del jugador uruguayo. LA IDENTIDAD NO SE NEGOCIA!

Torreira además de ser un excelente recuperador, que en nada hace extrañar al Ruso Pérez o el Cacha, cumplió la función de Bentancur en los partidos anteriores siendo la primer alternativa de pase para los centrales. A partir de él arrancó la salida por el medio. Bentancur tuvo un despliegue enorme y por varios momentos fue el nexo con los de arriba jugando por delante de los volantes, de un lado y otro de la cancha.

Una vez más la defensa fue sólida y dio seguridad. Muslera tuvo dos y las resolvió bien. Coates otra vez entró y no pareció ser suplente. Cáceres levantó su nivel y no cometió errores. Y el capitán, qué decir del capitán… ES EL SÍMBOLO! Es uno de los mejores, sino el mejor, zaguero del mundo.

Arriba tanto Suárez como Cavani mejoraron en lo individual mostrándose mucho más participativos que en encuentros anteriores. Por suerte, además, pudieron llegar al gol y cargarse de confianza para lo que viene.

Ahora la pausa…. Es verdad que hicimos el mejor partido de la serie ante el rival más fuerte con un planteo nuevo y nombres que hasta el momento no habían jugado juntos.

Para este partido este sistema sirvió. Habrá que ver qué rival tendremos en Octavos de final ya que de ser Portugal un planteo así sería al menos peligroso siendo que de perder la pelota en media cancha, al momento de atacar, se genera automáticamente un contragolpe con tres jugadores menos en nuestro equipo (quien pierde y los dos extremos) y con CR7 en carrera al gol.

Pero eso ya será otra historia. Ahora quiero disfrutar.

Hoy estoy feliz de haber visto a Uruguay por primera vez (la única en la historia) ganar sus tres primeros partidos de la serie en un mundial.

Esto que hizo Uruguay de ganar sus tres primeros partidos sin recibir goles en contra en fase de grupos solo fue conseguido anteriormente por tres selecciones en la historia de los mundiales.

Ahora vamos por más, vamos por seguir adelante en la Copa del mundo igualando nuestra mejor racha de partidos ganados de manera consecutiva que data de 1930. #VamosQueVamos

LAS CHILENAS

No bien Cristiano Ronaldo convirtió su extraordinario gol de chilena contra la Juventus por los Cuartos de Final de la Champions League 2017/2018 manifesté que para mi, después de la que realizó Hernán Crespo contra Sporting Cristal por los Octavos de Final de la Copa Libertadores de 1996, era la mejor que había visto.

Con el correr de las horas comenzaron comparar estas con otros goles similares y opinar respecto a cuál era la mejor de todas. Los uruguayos se quedaron con la que realizó Cavani este año contra República Checa por la China Cup; otros con la realizada por Rivaldo contra el Valladolid o el Valencia en la Liga española y algunos con la de Rooney al City en la Premier.

Para mi no hay discusión alguna. Chilenas como las de Rivaldo o Francescoli (contra Polonia en un amistoso en 1985) han existido cientos y seguirán habiendo. Si bien la jugada siempre es pintoresca hay chilenas que no tienen mayor grado de dificultad por cuanto la pelota viene de frente al jugador, quien tras acomodarla con el pecho, realiza la maniobra para impactar la pelota de la única forma que podría hacerlo. Se trata de un recurso más.

Esto no significa que sea fácil. Pero sí que la chilena resulta de “fácil armado”. Toda chilena tomada de frente, más si hubo previo control, es de una dificultad mucho menor a las de Cristiano o Crespo.

Es como quien patea una pelota de bolea. No es lo mismo pegarle al balón “de aire”, tras un centro cruzado, que tras controlarlo, acomodarlo, para luego direccionarlo; el grado de dificultad es totalmente distinto.

Otra pirueta interesante es la de Negrete en el partido México & Bulgaria por Octavos de final del mundial 86’. Es una muy buena resolución pero ni siquiera es una chilena. Quizás se asemeje más a lo hecho por Cavani referido más arriba. Lo cierto es que en la ocasión se trató de una pelota recibida a corta de distancia, poca velocidad y que resultó de fácil resolución en la medida que la pelota le quedó orientada para pegarle de la manera que lo hizo.

La de Rooney es muy interesante, más difícil que las anteriores mencionadas, pero no al grado de la de CR7 o Crespo, dado que la pelota le llega desde atrás -como a Cavani- y no de costado o desde un punto por delante de su posición.

Es que calcular la chilena cuando el centro viene fuerte y de costado, como en el caso de Crespo, es sumamente difícil. Hay que calcular dónde caerá la pelota, acomodar el cuerpo, girar, saltar, calcular el punto de impacto y darle dirección a la pelota.

Y si la de Crespo es espectacular, la de Cristiano habiendo impactado el balón a 2.38 metros del suelo, es realmente sublime.

Por eso diferencio entre una chilena como la de Cristiano contra la Juve o Crespo en el 96’, de cualquier otra a la que se hizo mención en esta reseña: las primeras son excepcionales y las otras suelen ocurrir a menudo, por cuanto son hechas con total control del cuerpo y el balón.

Prueba superada!

Feliz, radiante, orgulloso de mi selección. Gracias a sus jugadores y cuerpo técnico por regalarme una alegría más.

Esa fue la primera expresión que me nació tras el contundente y por qué no sufrido triunfo logrado ante Venezuela que nos permite afianzarnos en la cima de la tabla cumplido ya el 50% de las Eliminatorias.

Era un partido clave y se ganó. De esos que en la previa y producto del momento, las circunstancias y plantel de cada uno, no admitía otra posibilidad que la de un triunfo celeste.

Al mismo tiempo era también de esos partidos que -hasta no hace mucho- se terminaban con una frase más o menos así: “otra vez le dimos vida al que llega muerto”.

Frase que pareció asomar en la mente de muchos cuando en la primera media hora la vinotinto se apoderó de la pelota y con transiciones rápidas, mucha precisión en los pases, gran funcionamiento y un desequilibrante Peñaranda por izquierda, generó peligro en cada jugada de ataque.

Claro que a la hora de concretar no pudo hacerlo y lo terminó pagando caro.

Tras una jugada rápida y aislada de los celestes llegó el primer tanto y con eso pareció sentenciarse el partido. Pase largo cruzado hacia la izquierda, centro preciso efectuado a la carrera por Suárez y gran definición de Lodeiro de cabeza tras llegar de la zona de volantes a toda velocidad.

El gol trajo tranquilidad y mató anímicamente a Venezuela que procuró mantener su buen juego colectivo hasta que la imprecisión se apoderó del equipo.

El segundo tiempo fue otro partido. Uruguay encontró rápido el segundo gol, pasó por arriba físicamente a su rival, cortó todos los circuitos que llevaban peligro en la primera mitad -al punto que Peñaranda fue sustituido-, logró juntar las líneas, armó circuitos de fútbol, mejoró en la precisión y generó varias oportunidades de gol. Así, hasta que llegó la expulsión de Vizcarrondo y posteriormente el tercer tanto tras una extraordinaria combinación entre Vecino, Sánchez, Suárez y Cavani.

El balance es sumamente positivo. Hubo rendimientos individuales buenos (Silva, Suárez, Cavani) y no tanto (Coates, Corujo y -más allá del gol- Lodeiro en el 1er tirmpo), pero lo más importante es que se ganaron 3 puntos que sirvieron para mantener el liderazgo en la tabla y dar un paso más hacia Rusia 2018.

Venezuela ya es historia. Ahora pasemos raya y permitámonos disfrutar, al menos hasta la próxima fecha, de algo inédito bajo este formato de eliminatorias: tener a Uruguay 1°, solo, habiéndose jugado ya la mitad de la competencia.

Partido contra Venezuela con planificación puesta en Ecuador

En el día de hoy arrancó la planificación para los partidos contra Venezuela, el jueves en el Centenario, y Colombia, el martes 11 en Barranquila.

Dentro de esa planificación no deberá perderse de vista la primera final que tendrá este plantel para sacar pasaje al próximo mundial, el partido contra Ecuador (L) a disputarse en noviembre.

Para que el año próximo en Asunción podamos obtener el boleto a Rusia hay que asegurar los 3 puntos contra la vinotinto, sin perder de vista el encuentro contra Ecuador.

Esos 6 puntos nos dejarán con un pie y medio en el mundial.

Entonces, como decía hace un mes, pensemos que en Colombia perfectamente se pueden perder 3 puntos, pero NO jugadores para la final contra Ecuador!

En Baranquilla no podemos exponer a quienes deberán estar sí o sí contra Ecuador.

Aquí, en noviembre, tenemos que tener lo mejor y ello significa contar con nuestra columna vertebral parte de la cual (Suárez y Cavani) arrastra tarjeta amarilla.

Para el partido contra Venezuela se me ocurre un 11 con:

Muslera

Corujo – Godín – Coates – Silva

Sánchez – Egidio – De Arrascaeta – C.Rodríguez

Cavani – Suárez

Juguemos una final contra Venezuela, procurando repetir lo hecho contra Paraguay, pensando que el partido dura 45’. Tratemos de sacar ventaja de modo de que promediando el segundo tiempo podamos poner la mente en el partido contra Ecuador.

Así, para contar con lo mejor en noviembre, evitando todo riesgo en un partido “perdible” en Barranquilla:

– Suárez y Cavani podrían -yo entiendo deberían- hacerse amonestar contra Venezuela de manera de cumplir su suspensión contra los cafeteros;

– Godín, que no tiene amarilla  pero viene de una lesión y es prácticamente un hecho juegue este jueves, es mejor preservarlo desde lo sanitario y evitarle además un viaje desgastante;

– A ellos podría sumárseles Muslera, que también es pieza clave en el seleccionado.

Contra Colombia en Barranquilla, además, entiendo debe ponerse un equipo joven, liviano, dinámico y de buen pie, de manera que cuando tengamos la pelota podamos retenerla y no estar 90’ corriendo detrás de ella.

A la hora de la conformación del equipo pesan también los antecedentes que nos permiten descartar a Cebolla Rodríguez, Palito Pereira y Arévalo Ríos que fueron quienes más padecieron -junto a Maxi Pereira- los efectos del calor en el antecedente reciente. Los tres son fundamentales para el entrenador y debemos preservarlos para lo que viene.

Entonces, por todo lo anterior, contra Colombia se me ocurre poner el siguiente equipo que a la vista puede parecer defensivo, pero tiene buen pie, eventualmente control de pelota, marca y desbordes por los extremos:

Campaña

Corujo – Coates – Silva – Ricca

Sánchez – Vecino – Lodeiro – Ramirez – Laxalt

Rolan

Es una humilde opinión que no implica subestimar a Venezuela, sino ser conscientes del presente de los equipos que se enfrentan el jueves y la relevancia que tiene el partido de noviembre contra Ecuador.

Porque como decía hace un mes, si todo sale bien, con 28 pts en la tabla, en la 16a fecha contra Paraguay y a falta de dos para finalizar la competencia, podríamos estar alcanzando la clasificación directa.

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