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@En1buena

Lo demás es puro cuento

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Mundiales

BRASIL & ARGENTINA ¿Clásico de dónde?

Como amante de la historia del fútbol, a la cual Argentina ha contribuido desde sus comienzos, me llama poderosamente la atención como con el paso del tiempo se escucha, cada vez con más fuerza, sobre todo del otro lado del Río de la Plata, que el clásico de la albiceleste es contra Brasil.

Muy lindo el márketing y todo lo que rodea al fútbol pero cuando se habla de clásico de selecciones, no sólo a nivel sudamericano sino mundial, solo se puede mencionar uno: URUGUAY & ARGENTINA.

Todos los demás son rivalidades ocasionales.

En el enlace están algunos de los motivos por los cuales Uruguay es el único clásico que tiene Argentina, y viceversa; no obstante, me quiero detener en elementos objetivos que hasta hacen quedar en ridículo a los “hinchas modernos” del vecino país.

¿Por qué en ridículo?

Porque más allá de haber inventado un clásico donde nunca lo hubo, no se dan cuenta que si a alguien no pueden gastar en su historia, al hablar de fútbol, es justamente a Brasil.

El hincha moderno para fundamentar este clásico parte de los octavos de final de 1990 cuando con gol de Caniggia la albiceleste derrotó 1-0 a los brasileños, en un partido donde fueron dominados -recibieron tres pelotas en los palos- y una genialidad de Maradona posibilitó lo que parecía imposible.

Así como cuatro años antes construyeron de la nada un clásico contra Inglaterra, a partir de ese día inventaron un clásico contra Brasil.

Dicho esto, vayamos a los elementos objetivos por los cuales antes de hablar, babosear o querer cargar a un brasileño, los argentinos deberían morderse la lengua.

MUNDIALES

Empecemos por el torneo más importante a nivel de selecciones. Ese partido de 1990 es el único conseguido por Argentina contra Brasil en una Copa del Mundo.

Previo a ese campeonato se habían enfrentado en tres ocasiones con dos triunfos de Brasil (1974/2-1 y 1982/3-1) y un empate (1978/0-0).

Entonces, así como Argentina eliminó a Brasil de 1990, en una Copa que finalmente no ganaron, los brasileños eliminaron a los vigentes campeones del mundo en 1982, en un mundial que tampoco estos ganaron.

Balance final en toda la historia de las Copas del mundo: Brasil 2 & 1 Argentina, 1 empate.

Mundiales obtenidos desde 1990: Brasil 2 & 0 Argentina.

COPAS AMÉRICA

Sabido es que el fútbol de selecciones se remonta, a nivel de torneos continentales, a 1916 cuando tras la creación de la Confederación Sudamericana de Fútbol se implantó la disputa del “Campeonato Sudamericano de Selecciones”.

Alcanza con leer lo que fueron aquellos primeros torneos para saber dónde estuvo y está el único clásico. Pero vayamos únicamente a los enfrentamientos Argentina – Brasil.

Vale decir que EN TODA LA HISTORIA DE LA COPA AMÉRICA el seleccionado argentino VENCIÓ SÓLO UNA VEZ A BRASIL EN UNA DEFINICIÓN (1937/2-0).

Es decir, en 46 ediciones que se llevan disputadas solo una vez la albiceleste derrotó a Brasil en una final.

Brasil en tanto se ha impuesto a Argentina en dos definiciones de Copa América (2004/2-2 más penales y 2007/3-0).

Pero desde que se habla de clásico (1990) la diferencia entre ambos seleccionados ha sido brutal, sobre todo por las consecuencias de sus enfrentamientos:

1991: ARG 3-2 BRA (Liguilla final, no fue partido final ni se decidió el torneo en ese encuentro)

1993: ARG 1-1 BRA (4tos de final, avanzó ARG y terminó siendo campeón)

1995: ARG 2-2 BRA (4tos de final, avanzó BRA y fue finalista)

1999: ARG 1-2 BRA (4tos de final, Brasil campeón)

2004: ARG 2-2 BRA (Final, Brasil campeón por penales).

2007: ARG 0-3 BRA (Final, Brasil campeón).

2019: ARG 0-2 BRA (4tos de final, Brasil campeón)

ENTONCES, DESDE QUE APARECIÓ “EL CLÁSICO” EN 1990, RESULTA QUE:

Títulos: Brasil 4 & 2 Argentina

Partidos: Brasil 3 & 1 Argentina, 3 empates.

– Argentina no le ganó una final de Copa América a Brasil;

– Brasil le ganó dos finales de Copa América a Argentina;

– Argentina fue campeón dos veces habiendo enfrentado a Brasil camino al campeonato.

– Brasil fue campeón, las cuatro veces, habiendo jugado contra Argentina camino al campeonato.

COPA DE LAS CONFEDERACIONES

La Copa de las Confederaciones, antiguamente llamada Rey Fahd, se disputa desde 1992 y es otro torneo oficial de selecciones que ambos han sabido ganar y donde se han llegado a enfrentar “los clásicos rivales”.

El único encuentro disputado entre Brasil y Argentina ocurrió en la final de 2005. El resultado fue un contundente 4-1 a favor de los por entonces campeones del mundo.

Balance final en Copas Confederaciones.

Partidos: Brasil 1 & 0 Argentina.

Títulos: Brasil 4 & 1 Argentina.

ELIMINATORIAS

Otra competencia oficial, aunque no arroja títulos, es la disputa de las eliminatorias de cara a un campeonato del mundo. También ahí la supremacía norteña es clara siendo además el único de los dos seleccionados que pudo ganar de visitante.

Se han enfrentado en ocho ocasiones desde el año 2000 a la fecha: Brasil 4 & 2 Argentina, 2 empates.

2000: BRA 3-1 ARG

2001: ARG 2-1 BRA

2004: BRA 3-1 ARG

2005: ARG 3-1 BRA

2008: BRA 0-0 ARG

2009: ARG 1-3 BRA

2015: ARG 1-1 BRA

2016: BRA 3-0 ARG

AMISTOSOS

Nos quedarían por ver los amistosos jugados desde 1990 para encontrar algún elemento del cual “el hincha moderno argentino” pueda valerse para “gastar” a su “clásico” rival; pero no, también en amistosos la diferencia es a favor de la verdeamarela: Brasil 8 & 5 Argentina, 4 empates.

TOTAL DESDE 1990

ENFRENTAMIENTOS DIRECTOS EN CAMPEONATOS QUE TERMINARON CON TÍTULO DEL RIVAL: Brasil 5 & 2 Argentina (cuento la Copa de 1991 por más que el enfrentamiento no fue eliminatorio).

FINALES JUGADAS ENTRE ELLOS: Brasil 3 & 0 Argentina.

TOTAL TÍTULOS: Brasil 7 & 2 Argentina.

Que se yo… un argentino puede llamarle clásico a lo que quiera. Eso sí, si van a gastar a alguien, por lo menos que lo hagan con algún fundamento. Está claro que a la hora de hablar de fútbol, a un brasileño, como a un uruguayo, no lo pueden gastar.

URUGUAY – ARGENTINA, EL ÚNICO CLASICO

Es hora que los uruguayos reivindiquemos el clásico más importante de la historia del fútbol. Que los argentinos no lo hagan y hoy quieran convencerse de que su rival de todas las horas es Brasil y no Uruguay obedece a dos motivos, el puro desconocimiento de la historia y el pésimo historial que tienen respecto de nuestra selección.

Que su odio futbolístico sea con Brasil no quita que el clásico más importante y laureado en la historia del fútbol es el que juegan Uruguay y Argentina desde comienzos Siglo XX.

CUANDO URUGUAY Y ARGENTINA DEFINÍAN COPAS LIPTON, NEWTON, AMÉRICA, JJOO Y MUNDIAL, BRASIL RECIÉN ESTABA HACIENDO PIE.

Mientras los rivales del Río de la Plata boicoteaban su participación a los mundiales de 1934 y 1938 (Uruguay por el boicot europeo en 1930 y Argentina por no haber sido elegida sede en 1938), Brasil siempre acudió basado en un excelente relacionamiento con el poder de turno, cosa que mantuvo hasta nuestros días.

Si bien el clásico más antiguo de selecciones es Inglaterra-Escocia el más importante fue, es y será Uruguay – Argentina.

Y lo primero que tengo que reconocer, como uruguayo, es que en el historial general de partidos estamos muy por debajo. Claro que por suerte, los triunfos más importantes de la historia han sido para la celeste.

Lean bien.

URUGUAY Y ARGENTINA HAN CHOCADO PARA DEFINIR UN TÍTULO CONTINENTAL EN NUEVE (9) OCASIONES Y EN TODAS ELLAS GANÓ URUGUAY!

Quizás por ello el argentino prefiera indicarle al mundo que su rival de todas las horas no es Uruguay. Cómo explicar que siendo tan poderosos haya caído históricamente ante el más débil, el chiquito, el hermano menor, la provincia…

ARGENTINA – URUGUAY EN LA HISTORIA

El primer enfrentamiento entre ambas selecciones se registró un 16 de mayo de 1901 en la cancha de Albion, en Uruguay. La victoria fue de los locales en un partido que no es considerado oficial, por no haber sido organizado por las respectivas Asociaciones.

Para encontrar el primer clásico oficial tenemos que ir a la misma cancha un 20 de julio de 1902. En esa ocasión Argentina logró un contundente 6-0. 

Las primeras competencias entre ambas selecciones con un título en juego, de carácter AMISTOSO claro está, se remontan a 1905 cuando se comenzó a disputar la Copa Lipton. A partir del año siguiente se empezó a jugar, además, la Copa Newton.

Fueron 29 y 27 ediciones, respectivamente. La supremacía albiceleste fue notoria: Argentina 35 & 21 Uruguay.

En el total de AMISTOSOS a lo largo de toda la historia la diferencia a favor de la albiceleste es abismal: Argentina 68 & 42 Uruguay, 36 empates. También ellos tienen ventaja en los partidos por ELIMINATORIAS de campeonato del mundo: Argentina 6 & 2 Uruguay, 4 empates.

Es que, como dije, no podemos más que reconocerles a nuestros vecinos su clara supremacía en el historial de partidos.

LAS QUE DUELEN

Por competencias oficiales con título en juego la historia es diferente. A medida que la trascendencia del acontecimiento crecía la supremacía del hermano menor fue cada vez más fuerte.

LOS JUEGOS OLÍMPICOS.  Con la idea de poder organizar en el futuro un Campeonato del Mundo, en el Congreso de 1924 la FIFA asumió la responsabilidad de la organización de los Torneos Olímpicos de Fútbol. Así dispuso que “a condición de que los Torneos Olímpicos de Fútbol se celebren de acuerdo con la reglamentación de la FIFA, esta última reconocerá este torneo como un campeonato mundial de fútbol”.

Los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 fueron los únicos organizados por FIFA y, en consecuencia, reconocidos por esta como Campeonatos Mundiales.

Final JJOO 1928. Los capitanes J.Nasazzi (Uru) – M.Ferreira (Arg)

Pues bien, en los de 1928 Argentina y Uruguay llegaron a la final. El primer partido finalizó 1-1 tras 120′. Debió jugarse un partido de desempate el que terminó con triunfo uruguayo 2-1.

Así, Uruguay obtuvo ante su clásico rival, su segunda medalla de oro y, por consiguiente, su segundo título del mundo.

COPA DEL MUNDO. Argentina – Uruguay se han enfrentado dos veces por Copas del mundo con un triunfo para cada uno. Hasta ahí uno diría que los logros están repartidos, aunque no tanto.

El triunfo argentino se remonta a una instancia de octavos de final en México 1986 (1-0). Pero antes, la historia quiso que los clásicos rivales se encontraran en la final del primer mundial organizado por la FIFA.

Resultado: Uruguay 4-2 Argentina en un partido donde los visitantes estuvieron en ventaja hasta el minuto 12 del segundo tiempo.

COPAS AMÉRICA. El historial de partidos indica: Argentina 14 & 13 Uruguay, 4 empates.

Visto así, pareciera una estadística pareja. Pero si profundizamos en la historia veremos que las consecuencias de los triunfos celestes, sumado a lo que acabamos de ver, lo convierten en su verdugo histórico.

Así como no podemos dejar de considerar, por su trascendencia, el triunfo de Argentina en el primer encuentro oficial entre ambos, no puede relativizarse lo que fue la obtención de la primer Copa América para Uruguay (1916), en calidad de visitante y en un último partido entre ambos donde, de ganar Argentina -cosa que no pudo-, se consagraba campeón.

Veamos el siguiente resumen considerando únicamente las veces que Argentina y Uruguay definieron el título (1-2 / 2-1).

Año Sede Resultado Campeón Comentario
1916 ARG ARG 0-0 URU URUGUAY Último pp. del campeonato. Si ganaba Argentina era campeón.
1917 URU URU 1-0 ARG URUGUAY Último pp tras llegar empatados
1920 CHI URU 1-1 ARG URUGUAY 1er pp. de un campeonato que se definió por 1pto.
1923 URU URU 2-0 ARG URUGUAY Último pp tras llegar empatados
1924 URU URU 0-0 ARG URUGUAY Último pp. Si ganaba Argentina había partido extra.
1926 CHI URU 2-0 ARG URUGUAY Penúltmo pp.
1927 PER ARG 3-2 URU ARGENTINA Penúltmo pp. No salió campeón ahí sino a la fecha sgte.
1935 PER URU 3-0 ARG URUGUAY Último pp. tras llegar empatados
1941 CHI ARG 1-0 URU ARGENTINA Penúltmo pp. No salió campeón ahí sino a la fecha sgte.
1942 URU URU 1-0 ARG URUGUAY Último pp. tras llegar empatados
1959 ECU URU 5-0 ARG URUGUAY Antepenúltimo pp. en un campeonato ganado por 2 pts
1967 URU URU 1-0 ARG URUGUAY Último pp. Con el empate era campeón ARG (gol Rocha 74’).

De lo que acabamos de ver, que no es más que un ligero resumen de toda la historia de ambos seleccionados en la Copa América, se desprende que:

– ARGENTINA JAMÁS LE GANÓ A URUGUAY UNA FINAL O PARTIDO DONDE ESTUVO EN JUEGO UN TÍTULO CONTINENTAL.

– Fueron nueve (9) enfrentamientos (1928, 1930, 1916, 1917, 1923, 1924, 1935, 1942 y 1967) con el siguiente resultado: Uruguay 9 & 0 Argentina

– De 12 Copas América donde los clásicos rivales ocuparon los dos primeros lugares: Uruguay 10 & 2 Argentina (ninguna de esas dos las logró tras el partido contra la celeste).

Como vieron, no tomé en cuenta eliminaciones directas previo a la obtención del título. Si lo hiciese el recuerdo sería aún más duro para nuestros hermanos.

En las ediciones de 1987 y 2011, jugadas en suelo argentino, Uruguay fue quien dejó sin chances de salir campeón al local. En 1987 lo venció en semifinales (1-0) en tanto que en 2011, por cuartos de final, lo eliminó en definición por penales luego de empatar 1-1.

Que Uruguay haya salido campeón las dos veces es un detalle que no viene al caso.

Vale decir, que desde que se juega en régimen de eliminación a partir de la segunda fase (1993) sólo una vez han coincidido los clásicos rivales, con el resultado que acabamos de ver en 2011.

Así que díganle a todos los hinchas modernos que desconocen -y poco les importa- la historia que dejen de inventar clásicos que sólo existen en su imaginario y reconozcan al partido URUGUAY – ARGENTINA como EL CLÁSICO MÁS IMPORTANTE DEL FÚTBOL MUNDIAL.

No existe en el mundo dos seleccionados que hayan ganado tanto y se hayan enfrentado tantas veces, desde sus orígenes, para dirimir contiendas continentales.

Quizás por eso el argentino promedio prefiera hacerse el distraído y no hablar de Uruguay.

Pero la historia no se puede ocultar, está ahí y hay que conocerla.

URUGUAY 2-1 PORTUGAL ¡OTRA VEZ ENTRE LOS 8 MEJORES DEL MUNDO!

Es verdad que no jugamos como contra Rusia y que por momentos terminamos con dos líneas de cuatro metidas dentro de nuestra área.

Pero también es verdad que el rival fue otro y que tenemos un equipo serio, maduro, convencido y con potencial para hacerle frente a cualquiera.
Si uno se pone nervioso previo a un partido la celeste, esta celeste, te demuestra que no tenés por qué estarlo. Sabés que se va a jugar no habiendo dejado nada librado al azar en la previa y dejando la vida si es necesario dentro de la cancha.

Tras el partido lo primero que me salió decir fue gracias y lo segundo, que la clave de este partido y este proceso es el convencimiento.

Todos confían en la idea que el técnico proyecta y eso lleva al equipo a estar tranquilo en momentos en que la mayoría no lo estaría.

Veíamos a Laxalt y Caceres regalar metros a los volantes portugueses que subían por las bandas sabiendo que iba a llegar el centro o pase corto a CR7; sin embargo, en ningún momento alguno perdió la calma o salió a cortar con un foul innecesario.

Ambos dejaban avanzar y ello tenía un por qué.

Ellos confiaban en sus compañeros y en lo planificado para el partido. Así, hubo siempre una marca escalonada a cuanto portugués llegaba al borde del área, ponía el freno y quebraba hacia el medio.

Es verdad que en el segundo tiempo cedimos demasiado terreno, también unos cuantos corners y algún que otro forzado tiro lejano. Pero siempre se controló al rival desde la marca.

Rival que además cometió errores. Llama la atención que Quaresma haya sido suplente siendo que en el rato que jugó fue el mejor de Portugal; también que haya desperdiciado tantos tiros de esquina: teniendo el VAR y a CR7 no se explica como casi siempre los jugaron en corto.

Bueno, sí se explica, la defensa uruguaya inspira mucho respeto.

Godín volvió a demostrar que es uno de los mejores centrales del mundo; por ahora el mejor del mundial. Laxalt viene siendo la revelación. Torreira fue un monstruo. Vecino y Bentancur hicieron muy bien todos los relevos; este último además asistió en un gol, enseñando cómo debe entregarse en carrera una pelota -siempre al ras del piso- y tuvo un par de aportes en ataque muy interesantes.

Nandez volvió a jugar un gran partido demostrando una gran evolución mental y técnica. Y me detengo en ese aspecto. En el 1er tiempo realizó dos remates que para muchos pudieron ser “sin sentido”, ya que salieron muy altos y afuera. Pero los hizo “para terminar la jugada”.

Eso que siempre hay que hacer en acciones donde la pelota queda a media altura, resulta difícil controlarla -o hacer un pase seguro-, tu equipo está arriba (tras un corner) y en caso de perderla, tu rival sale puesto en contragolpe sin que tus compañeros puedan llegar al cierre.

De hecho Vecino quiso previamente controlar una pelota tras un tiro de esquina, la perdió, y Godín debió cortar de atrás en una jugada que pudo costarle la amarilla.

Al terminar la jugada, si es gol seguramente es un golazo, y si se va afuera será saque de arco dando la chance a tu equipo de poder armarse. Eso se aprende. Mejor dicho, se enseña primero, observa y ejecuta después.

A esa solidez defensiva hoy se le sumó un extraordinario trabajo de nuestras máximas figuras. Pudimos ver, sobre todo en el 1er tiempo, uno de los mejores partidos en conjunto de dos de los mejores delanteros del mundo. Los mayores goleadores de la historia del seleccionado hoy deslumbraron. Demostraron una conexión que hace que nuestra selección sea de temer.

Suárez estuvo preciso, concentrado, participativo. Cavani más allá de los goles demostró que es un atleta del carajo. Un jugador completo. Un todo terreno hecho a la medida de una selección como la uruguaya. Ojalá el grado de su lesión no sea de tal gravedad que le permita llegar a jugar contra Francia

Es verdad que nos faltó más control de pelota y elaboración para generar más chances de gol. También es verdad que en 88 años nunca habíamos ganado 4 partidos seguidos en una Copa del Mundo. Estamos entre los 8 mejores y con las ilusiones intactas de ir por lo máximo. No somos más ni menos que nadie.

Ojalá podamos en Cuartos defendernos más con la pelota, de manera de cansarnos menos, tener algún remate de afuera o llegar con un desborde aislado que le permita definir a nuestros volantes.

Vamos a jugar contra uno de los candidatos a ganar el mundial. Debemos respetarlo, pero no temerle.

Francia lleva los mismos goles que nosotros, un par los hizo de penal y otro fue en contra, tiene la misma cantidad de remates al arco, menos corners y ha recibido más goles. Habrá que trabajar sobre cada uno de sus defectos. Pero hay algo claro, tenemos elementos y sobrados motivos para pensar en que podemos ganar.

#VamosQueVamos.

LLEGÓ EL DÍA. DISFRUTEMOS EL MUNDIAL!

Pasaron 1448 días desde la eliminación contra Colombia en Brasil 2014.

Llegamos al mundial de manera directa -luego de seis intentos- con una renovación importante en nombres, estilo de jugadores y funcionamiento.

Ahora estamos en Rusia a la par de 32 de selecciones que van en busca del mismo objetivo; el más importante que cualquier futbolista puede soñar.

Se viene un mes maravilloso con lo mejor del mejor deporte del mundo.

Disfrutaremos, nos alegraremos, emocionaremos, estaremos felices, quizás tristes, con rabia o algún otro sentimiento.

Gracias a este proceso de 12 años estaremos, como pocas veces, esperanzados y alineados detrás del sueño de ver a Uruguay llegar a lo más alto.

La selección con más vueltas olímpicas nos permitirá, una vez más, estar unidos sin siquiera conocernos.

En la coincidencia o discrepancia estará bueno poder intercambiar ideas, sensaciones y opiniones.

Disfrutaré de todo el mundial pero -lógicamente- mi interés estará puesto antes que nada en Uruguay. En base a lo que pueda pasar y llegar a convenirle para que su camino a la cima sea el más “accesible” podré simpatizar, circunstancialmente, más por uno que por otro seleccionado.

Porque ya sabes… PARA SALIR CAMPEÓN MENTIRA QUE HAY QUE GANARLE A TODOS; hay que ganarle al que el fixture te pone enfrente y si es más fácil, mejor!

Siéntanse privilegiados de poder ver a Uruguay jugando una Copa del mundo. Valoren más y critiquen menos. 

Sepan que disfrutar del mundial no pasa por ver brillar al seleccionado; para ser campeón ello no es necesario.

Son siete partidos, más bien cuatro -ya que en los primeros tres te podés dar el lujo de tener un traspié- donde es suficiente avanzar -como sea- ligando en aspectos “accesorios” al juego.

Y por accesorios debemos entender: a) el fixture, que toque una serie y cruces en teoría “accesibles”; b) no tener lesionados, circunstancia totalmente imprevista en los cuatro años previos de planificación; c) que los árbitros no cometan errores, cosa que con el VAR se intentará disminuir al máximo; y d) encontrarte con rivales “desgastados”, hecho que dependerá del plantel e instancias suplementarias que tenga que sortear tal o cual país.

Entonces, no importa si brillas ni tampoco contra quién jugas; al final todos los títulos valen lo mismo y lo que quedará en la historia es la foto de un capitán levantando la Copa FIFA.

Son siete partidos que te separan de la gloria y da igual de qué forma los sortees; lo único que importa es alcanzarla!

Mientras se siga llevando el triunfo quién haga más goles no importará cómo, ni quién tenga más la pelota, tampoco quién es más vistoso.

Y es por eso que un mundial, más que en ningún otro evento, “ganar no es lo más importante, es lo único importante“. Sino pregúntenle a los húngaros en 1954 o a los holandeses viente años después.

Italia en 1982 empató sus tres partidos de la primera fase mientras Brasil daba clases de ballet. Les tocó enfrentarse en segunda ronda, Italia ganó el partido que tenía que ganar, llegó a la final y luego se coronó campeón.

España en el 2010 durmió a sus rivales con el control de balón y un porcentaje altísimo de posesión de pelota. Pero, ¿se puede decir que brilló? En absoluto!

Perdió el primer partido, ganó uno solo por dos goles y los cinco restantes por mínima diferencia; los últimos cuatro -de Octavos en adelante- por 1-0. Vaya si habrá sido efectivo.

Alemania en 1990 ganó sin lucir; qué decir de Italia en 2006. Francia en 1998 avanzó una fase con gol de oro y otra por penales antes de llegar a la final que le ganó con luz a Brasil.

De hecho ni Uruguay (1930-1950) ni Italia (1934-1938-1982-2006) se caracterizaron históricamente por su juego vistoso.

Es verdad que hubo algunos campeones que no dejaron dudas y brillaron en su paso al título (BRA 1958 y 1970 o ARG con Maradona en 1986) pero no menos cierto que alcanza con un paso firme -como la Alemania de 2014- o mucho carácter -como Uruguay en 1950-, para no dejar dudas que con actitud, eficacia y contundencia, se puede llegar a ser campeón del mundo.

Veamos sino estos ejemplos donde pese a haber jugado realmente muy mal se estuvo a minutos de lograr el objetivo.

Argentina en 1990 e Italia en 1994 fueron un espanto; ambos clasificaron como mejores terceros. La albiceleste perdió la final apenas 1-0 tras un dudoso penal a falta de tres minutos y luego de pasar por dos alargues previos: YUG en Cuartos e ITA en Semifinal; los tanos, que también pasaron por un alargue (NIG en Octavos), perdieron por penales tras empate a cero en la final más espantosa de la historia.

Argentina de 2014 sin dudas fue mucho más que la del mundial de Italia. Si bien tuvo poco volumen de juego demostró mucha efectividad (5PG-1PE-1PP) y seguramente estuvo a la par de selecciones campeonas como Alemania (1990) o Italia (1982-2006); sin embargo, pasarán los años y no quedará en la memoria del aficionado.

Porque la historia (grande) la hacen los que ganan. No importa si  está bien o no, en el mundo del fútbol es una realidad incontrastable.

Por eso el mundial hay que disfrutarlo del primer al último día; partido a partido más allá del resultado final.

Recuerden que son 211 países afiliados a la FIFA, 32 van al mundial, sólo 2 llegan a la final y 1 sale campeón.

NO ES PARA CUALQUIERA LLEGAR!

CampeonesEn 20 finales disputadas hasta el presente pudo haber 40 selecciones distintas llegando al último día y 20 alzando la Copa.

Sin embargo, la historia dice que sólo 12 países jugaron una final de campeonato del mundo, 8 fueron campeones (Uruguay, Italia, Alemania, Brasil, Inglaterra, Argentina, Francia y España) y otros 4 cayeron en el intento (Checoslovaquia, Hungría, Suecia y Holanda).

Por eso, no seamos exitistas y tengamos presente que -no solo en el deporte- SIEMPRE SE PIERDE MÁS DE LO QUE SE GANA.

Valoremos las cosas en su justa medida. Disfrutemos con mesurado optimismo del mundial que se viene sabiendo que con esfuerzo, trabajo y mucha actitud, se puede lograr el máximo objetivo!

 

 

 

LOS TIROS PENALES

Historia

El lanzamiento desde los 11 metros en el fútbol se remonta a fines del Siglo XIX.

El procedimiento para su ejecución tuvo variantes con los años hasta llegar a lo que es hoy, incluso como modo de definición de ciertos partidos que terminan igualados, sea en fases de eliminación directa o último partido de un certamen.

Previamente los campeonatos podían definirse tras un alargue -o dos como ocurrió en el partido más largo de la historia; la final de Copa América 1919 donde Brasil venció a Uruguay-, mediante sorteo o la repetición del partido.

Nuestro segundo título olímpico se definió en un segundo partido contra Argentina (2-1) luego de empatar el primero 1-1.

Definiciones por sorteo han existido varias, las más recordadas son: a) la eliminación de España del mundial 1954 donde luego del tercer partido finalizado en tablas el niño Franco Gemma sacó de una galera un papel con el nombre de Turquía, asegurando con ello su presencia en Suiza.espac3b1a2-turquia2-17-3-54

b) El campeonato sudamericano Sub.20 de 1967 fue obtenido por Argentina luego de ¡dos sorteos! El primero para acceder a las semifinales; empatados con Colombia en el segundo puesto del Grupo jugaron un partido de desempate donde, luego de no haberse sacado ventaja, se impuso la albiceleste en el sorteo. El segundo en la propia final; tras empatar a dos con los guaraníes los argentinos fueron campeones juveniles,  por primera vez, mediante la realización de otro sorteo.

c) También Paraguay quedó fuera de la final de la Copa América -de mayores- 1983 tras perder un sorteo a manos de Brasil.

YO PREFIERO LOS PENALES ANTES QUE EL SORTEO DEL MISMO MODO QUE LOS ALARGUES ANTES DE LLEGAR A UNA DEFINICIÓN POR PENALES.

Evolución a lo largo del tiempo

Hasta 1996 al momento de ejecutarse un penal no se le permitía al golero moverse del lugar -que haya elegido situarse sobre la línea- hasta que la pelota saliera disparada.

Si bien nadie lo respetaba, las pocas veces que ello se exigía convertía en imposible que alguien pudiera detener un tiro penal que saliera bien esquinado. Se ven imágenes de antaño donde los goleros ante un penal generalmente ni se movían; el penal era -prácticamente- sinónimo de gol.

Por décadas reinó la improvisación por parte de los protagonistas de la acción. Golero y ejecutante eran dos desconocidos. Nadie sabía qué decisión tomaría el otro.

Con el tiempo se fue convirtiendo prácticamente en una ciencia. El grado de improvisación fue bajando producto del estudio previo que se hace del rival.

Hoy cualquiera sabe de los antecedentes de su rival de turno. Hacia donde pateó sus últimos penales y cómo le ha ido. Se considera un error de planificación imperdonable no saberlo.

Quedará para el recuerdo la “lista” de Lehman en el mundial de Alemania 2006 en la cual tenía la probable dirección que daría cada jugador del seleccionado argentino. Acertó todos los movimientos, pudo contener dos remates y así darle a su país la clasificación a semifinales.

Es que hoy nada queda librado 100% a la suerte!

Aquello de que “los penales son una lotería” o “son a suerte y verdad” con el tiempo se demostró que era una gran mentira.

La efectividad en los penales, como cualquier otra ejecución, requiere de mucho trabajo. De repetir una y mil veces distintos remates, para perfeccionar la técnica y “calibrar” la intensidad del disparo, dependerá en gran medida el éxito que puedas tener a la hora que te toque ser protagonista de la acción.

EL PENAL MÁS FÁCIL PARA EL GOLERO

TévezEl penal más fácil para el golero es aquél que va cruzado a media altura (metro y medio del suelo). Así y todo es el que más se repite a la hora de ejecutar. Y las dos cosas tienen su explicación.

No hay situación más estresante en la carrera de un jugador que el momento de ejecutar un penal. Acostumbrado a resolver en poco tiempo cuando tiene tantos segundos por delante y habiendo tanto en juego, la situación en teoría más sencilla se vuelve una pesadilla.

Lo primero que piensa el futbolista es embocarle al arco; porque si erra, claro está, así el golero vaya hacia el otro palo, va a fallar igual.

Y la forma de patear que da más seguridad, en el momento de mayor inseguridad, es afirmándose bien y cruzando el balón a media altura.

Claro que ello que te asegura no errarle al arco se convierte en el tiro preferido de los arqueros.

6F233EC7-9F11-4417-BFA7-E86694D461D2.JPGCuando el golero se lanza hacia un lado su cuerpo alcanza el máximo de extensión a una altura que ronda el metro, metro y medio.

Lanzar una pelota hacia ese punto es darle la mayor posibilidad al golero de que se luzca y la ataje. Como uruguayos recordamos dos ejemplos muy claros: el penal de Tulio en la final de la Copa América 1995 y el de Carlos Tévez por los cuartos de final de la Copa América 2011.

Los hinchas de Nacional recordarán los tres penales atajados por Jorge Seré en la final Intercontinental de 1988 ante Kieft, Gerets y Van Aerle. No se explica cómo teniendo enfrente a un golero que apenas alcanzaba el metro ochenta los ejecutantes optaron por rematar cruzado, a media altura.

La ejecución más efectiva

Con 42 años he podido ver todas las definiciones que se han dado en la historia de los campeonatos del mundo. También otras donde estuvo involucrada la selección o los clubes uruguayos.

De los miles de penales que he visto ejecutar no tengo ninguna duda a la hora de elegir cuál es el mejor o más efectivo; esto según la siguiente ecuación: más posibilidades de que vaya al arco, más posibilidades de que el golero no alcance al balón y menos riesgo de que el remate salga desviado.

Se trata del remate ejecutado por Andreas Brehme en la final del mundial de Italia 1990. (Foto de portada)

La carrera adecuada para la potencia justa. El impacto en el lugar preciso para que la pelota no se levante y haga prácticamente toda su trayectoria al ras del piso.

La dirección ideal para enviarla al único lugar donde, por más que el golero se tire antes y alcance su máximo de extensión, jamás puede llegar.

Alto arriba

En los últimos años cada vez que a un uruguayo se le pregunta cómo se debería patear un penal o cuál sería el mejor pateado inmediatamente responde “como Forlán en Quito -eliminatorias 2010- o Cáceres contra Argentina en la Copa América 2011”.

Es verdad que ambos fueron extraordinarios lanzamientos, amén de lo que significaron. Pero convengamos que el riesgo asumido es enorme!

Sin ir más lejos Forlán remató meses después un penal similar contra Sudáfrica y no le dio el mismo ángulo que en Quito; arriesgó mucho menos. A la eliminatoria siguiente en el partido contra Perú disputado en Montevideo quiso repetir esta ejecución y la atajó el golero.

Es que para que un tiro cruzado-alto sea efectivo necesariamente debe ir muy alto, al ángulo, y ahí las posibilidades de que se falle aumentan considerablemente.

Al patear a un ángulo se toma justamente como referencia la intersección de los dos palos; es por ello que muchos que han ejecutado de esa manera lo han fallado ya sea porque da en el travesaño o porque se va por encima de este.

Así he visto errar decenas de penales. Muchos de ellos quedaron en la historia: Platini en la definición de Cuartos de final contra Brasil en México 86’; Stojkovic en la definición de Cuartos de final contra Argentina en Italia 90’; qué decir de otros dos que definieron un mundial: Roberto Baggio (1994 & BRA) y David Trezeguet (2006 & ITA).

CáceresSi se va a asumir el riesgo de patear a un ángulo prefiero un disparo como el de Martín Cáceres, que años antes, de manera similar, lo había visto en Stan Valckx, N°15 del PSV Eindhoven en aquella definición de 1988.

Ambos se pararon como para cruzar el remate pero al momento del impacto abrieron el pie derecho y enviaron la pelota al ángulo. Valckx la acarició, asumiendo menos riesgo, Cáceres llegó con larga carrera lo que permitió darle más fuerza a un disparo que terminó en el ángulo.

Si bien como en el caso de Forlán se corre riesgo de que la pelota se vaya por encima o impacte en el travesaño, entiendo que al “empujarla” se regula mucho más la fuerza que alguien que patea fuerte y cruzado, al ángulo.

“Hay que romperle el arco”

Se trata de una frase muy escuchada a la hora de decir cómo debe patearse un penal.

El pelotazo fuerte la ventaja cierta que tiene es que, en caso de que el golero llegue con sus manos al balón, esta pueda escapársele. Si el tiro es suave esa posibilidad se diluye.

No obstante, el riesgo que implica pegarle -seco- fuerte es mayúsculo. Y no tanto porque el golero te lo vaya a atajar sino porque las posibilidades de que el balón se vaya por encima del travesaño son enormes.

Hemos visto recientemente fallar ese tipo de penales a Messi, Higuaín, más atrás en el tiempo a Rúben Sosa -en aquél partido contra España por la primera fase del mundial del 90’-, unos años antes a Héctor Morán y Pintos Saldanha en la final Intercontinental. Como ellos, a menudo vemos jugadores que fallan penales porque con sus remates han pretendido reventar el arco, importándoles únicamente pegarle “fuerte y al medio”.

Otros penales

Con el pie abierto hacia el palo del perfil del ejecutante también es una opción muy utilizada y suele ser bastante efectiva si el remate va bien esquinado.

Se trata de un disparo más anunciado y menos potente por la necesidad de tener que llegar con menor carrera para poder afirmarse bien y direccionar el balón.

Ejemplos sobran. Nosotros podemos recordar los penales de Herrera y Francescoli en la final de Copa América 1995 o el del propio Enzo contra Dinamarca en México 86’, aunque allí se paró más recto al balón acomodando el cuerpo hacia su derecha instantes antes de impactarlo.

No es para cualquiera

La ejecución de penales no es una ciencia exacta. Todos los grandes jugadores en la historia del fútbol han fallado. Por eso no eso no es un momento reservado exclusivamente para los talentosos.

En Alemania tanto Andreas Brehme como Paul Breitner eran defensores y patearon penales en finales del mundo. El primero en 1990 tomó la responsabilidad antes que Vöeller o Klinsmann y el segundo, en 1974, antes que el máximo goleador alemán de todos los tiempos (Gerd Müller) y un tal Franz Beckenbauer.

Discusiones y gustos personales al margen lo cierto es que todo es cuestión de práctica. Nada te asegura el éxito pero la repetición ayuda a reducir el margen de error en todas las áreas, en los penales también.

MARACANAZO. Mucho más que 90 minutos.

Decir “maracanazo” es sinónimo de hazaña.

Se ha convertido con los años en una expresión que excede al ámbito deportivo. Los amantes del fútbol saben que está ligado al “partido final” de la Copa del mundo de 1950.

Los uruguayos sabemos que ocurrió un 16 de julio pero pocos, muy pocos, saben realmente cómo se llegó a cristalizar.

Porque el partido contra Brasil es cierto que de por sí tiene un significado mayúsculo. Ganarle al organizador, el mejor equipo del torneo hasta entonces y ante 200.000 personas es algo que nunca se dio y difícilmente se vuelva a dar.

Pero está en el conocedor de la historia, y es obligación de todos los uruguayos, hacer saber al mundo el por qué de tamaña hazaña.

Hay que explicar que Uruguay – Brasil no jugaron una final.

Hay que decir que Brasil, como todo organizador en aquellas épocas, tenía ciertos privilegios a la hora de la organización y el sorteo.

Todos tienen que saber que luego de la fase inicial se disputó un cuadrangular final para dirimir quién sería el campeón. Brasil, Uruguay, España y Suecia jugaron ese cuadrangular en sistema de todos contra todos donde se otorgaban, como hasta 1994, dos puntos al vencedor, uno en caso de empate y cero por la derrota.

De esa forma los brasileños pensaron que difícilmente podía escapárseles el título. ¿Por qué? Porque no es lo mismo jugar un partido para consagrar al campeón, donde cualquier error puede no ser reversible, que hacerlo por sumatoria de puntos en un “campeonato largo”. Sino piensen qué le pasó a Hungría cuatro años después.

ASÍ ENTONCES, TODOS TIENEN QUE SABER QUE LA HAZAÑA DE MARACANÁ PASA, PRINCIPALMENTE, POR LO QUE VERÁN A CONTINUACIÓN.

1. En los tres partidos del cuadrangular final Uruguay se encontró en desventaja: ESPAÑA 1-2 hasta el empate de Obdulio 73’; SUECIA  1-2 hasta que llegaron los goles de Miguez 77’ y 85’ para darlo vuelta, y contra BRASIL 1-2 hasta el empate de Schiaffino en el 66’ y posterior gol de Ghiggia en el 79’.

2. Faltando 13 minutos para terminar el segundo partido (&SUE) Uruguay estaba sin chances de ser campeón. Pudo llegar a jugar con Brasil por nada!

Es más, si se hubiera dado el triunfo sueco (2-1 contra Uruguay) los brasileños podían sentirse campeones a falta de un partido. Entrarían a la última fecha con España y Uruguay eliminados y para perder el título debían no solo caer con los celestes sino que Suecia le ganara a España y descontara una diferencia de 16 goles!

3. Faltando 5 minutos para terminar el segundo partido (&SUE) Uruguay, si bien quedaba con chances de ser campeón en la última fecha, debía ganarle a Brasil por 6 goles!

El empate de Miguez dejaba a Suecia eliminado, al igual que España, pero obligaba a los charrúas a ganar por esa diferencia ya que cinco goles no le eran suficientes (los norteños tenían mayor cantidad de goles a favor).

4. El 16 de julio de 1950 Brasil llegó al último partido como pensaban los organizadores, sin necesidad de ganar para salir campeón. Esto es algo que no tuvo precedentes ni volvió a repetirse en la historia de las mundiales, incluyendo los disputados bajo la organización del COI (1924-1928).

5. Jugaban el mismo día Suecia – España pero ya sin chances de campeonato. A los organizadores les alcanzaba con el empate para lograr su primera Copa del mundo.

Si con el empate eran campeones qué decir a los 2’ del segundo tiempo cuando se adelantó en el marcador a través del gol de Friaça.

6. Uruguay debía dar vuelta el partido en los 43’ que tenía por delante.

7. A los 66’ llegó el empate de Schaffino. Brasil seguía a 24 minutos de ser campeón del mundo; los mismos que tenía Uruguay para ponerse en ventaja y no dejar escapar la Copa.

La celeste la seguía luchando de atrás como a lo largo de toda la fase final. De la derrota con España y la próxima eliminación con Suecia, a quedar a un paso de la Jules Rimet siendo testigos del festejo de 200.000 personas.

8. Fue así que recién a 11 minutos del final del torneo nos pusimos en ventaja con el gol de Alcides Ghiggia (79’). Recién en ese momento pasamos a liderar la tabla de posiciones y sentirnos campeones del mundo.

El resto es historia. Llegó el pitazo de George Reader  y con el la consagración más impresionante que jamás una selección haya podido obtener.

Porque el “Maracanazo” no fueron solo 90 minutos.

Fue una sucesión de acontecimientos vividos a lo largo de todo el certamen que han hecho que hoy, cualquiera que pueda salir de una situación incómoda, angustiante, casi irreversible, resuma su proeza con esa expresión.

LA ERRÓNEA TEORÍA DEL ÍNDICE DEMOGRÁFICO COMO JUSTIFICACIÓN A LOS LOGROS OBTENIDOS

 

Uruguay es un grande del fútbol mundial, eso es indiscutible y lo debemos decir orgullosos.

A quienes digan que nuestros títulos son en blanco y negro alcanza con decirles lo siguiente:

  1. Desde que el fútbol es en colores Uruguay ganó cuatro Copas América (1983, 1987, 1995 y 2011) ello es más de lo que ganó Paraguay, Perú, Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela en toda su historia; en colores o blanco y negro.
  2. Países como Hungría y Checoslovaquia supieron ser potencias a nivel mundial cuando el fútbol era en blanco y negro. A ello podríamos sumarle selecciones como la austríaca, soviética o incluso la sueca, que también fue finalista en 1958. Pero mientras todas estas selecciones han desaparecido de la élite del fútbol mundial, la celeste, incluso habiendo tenido décadas nefastas en cuanto a su manejo dirigencial, nunca dejó de ser potencia en su continente, ha sabido estar dos veces entre los cuatro primeros del mundo (1970/2010), permanentemente tiene jugadores brillando por el mundo y, además, en los últimos años ha concurrido asiduamente a los mundiales de las distintas categorías.
  3. Y lo más importante, la mayoría de los que intentan desmerecer nuestros logros omiten un “pequeño detalle”, empezaron a jugar al mismo tiempo que nosotros.

Todo esto con solo 3.200.000 de habitantes (lugar 134 a nivel mundial).

Si tomamos en cuenta que tenemos una población envejecida y que hay más mujeres que hombres, la cantidad de posibles jugadores de fútbol para seleccionar es considerablemente inferior a la enorme mayoría de las más de 200 selecciones que integran la FIFA.

Ahora bien, esa realidad -objetiva- de ninguna manera puede servir para justificar resultados deportivos; ni derrotas o posibles fracasos, ni para sobrar a nuestros ocasionales rivales.

Si todo se redujera al tamaño de un país o su población los campeonatos del mundo habrían sido ganados reiteradamente por Estados Unidos, la Unión Soviética, China, India, Indonesia, Nigeria, Japón o algún que otro populoso país. Lo cierto es que salvo el primero, en Uruguay, los demás ni siquiera supieron acceder a una semifinal.

El tema es bien sencillo. Uruguay es un país pequeño y poco poblado pero donde se respira y nace para vivir el fútbol como en pocos lugares del mundo. Acá nacemos con la pelota debajo del brazo; nacemos para jugar al fútbol. Nuestra cultura gira en torno a una pelota. Claramente eso no sucede en los países antes mencionados.

Y ahí está la clave que tira abajo las teorías de “tamaño o cantidad de personas” que tiene cada país como sinónimo de ganar más o menos campeonatos.

Porque insisto, de ser mínimamente cierta esta teoría, China o la ex Unión Soviética hubieran salido siempre campeones del mundo no sólo en fútbol, en todos los deportes!

El ejemplo más claro de que todo pasa por la cultura e idiosincrasia de cada país lo da Nueva Zelanda en rugby.

Los All Blacks tienes una supremacía que no se da prácticamente en ningún deporte. Supremacía física y técnica, individual y grupal; sin embargo, es algo más grande que nuestro país y tiene sólo un millón más de personas.

Pero claro, allí se nace para jugar al rugby!

GUARDEN LA CALCULADORA. NOS VAMOS A RUSIA!

Tras el histórico triunfo (2-1) conseguido en Asunción por la 16ª fecha de las clasificatorias sudamericanas me dispongo a agarrar la calculadora, como en tantas ocasiones, pero esta vez más por deporte que por necesidad.

Hoy no siento esos nervios que solía tener cada cuatro años a falta de una, dos o tres fechas para finalizar el certamen. Hoy pareciera que ya no tengo que hinchar por otros para poder ver a Uruguay en el próximo mundial.

Es que la victoria nos dejó prácticamente clasificados; no sólo por lo que le resta a la celeste –jugar contra los dos últimos, uno de los cuales es el equipo más goleado y hace más de 50 partidos no sabe lo que es ganar de visitante- sino porque, como veremos, la combinación de otros partidos determina que haya una chance mínima de quedar fuera (6tos) de Rusia.

Tabla

Con la tabla y fixture a la vista podemos decir que Uruguay estará en Rusia:

  • Ganando los 2 partidos (Venezuela – Bolivia).
  • Ganando 1 y perdiendo el otro.
  • Empatando los dos.
  • Empatando un partido y perdiendo otro (supongamos por un gol 0-1) Uruguay quedaría con 28 puntos, una diferencia de gol de +9, y estaría en Rusia salvo que se den TODAS estas circunstancias:
  1. Empaten Perú y Argentina (llegan a 25 pts +1) y luego ganen sus respectivos partidos de la última fecha por 9 goles! (Colombia -L- y Ecuador -V-). Si bien con el 8-0 quedarían iguales en saldo de goles, la celeste tiene más goles a favor que Argentina y Perú. Incluso, en ése supuesto de derrota de Uruguay 0-1, si Argentina y Perú empataran a 2 en la fecha 17, incaicos y charrúas empatarían en saldo y goles a favor pero los celestes quedan arriba por tener menos goles en contra; de ahí que los dos deban ganar 9-0 en la última fecha para superar a Uruguay.
  2. Que Colombia le gane a Paraguay.
  3. Que Chile gane sus dos partidos (Ecuador -L- y Brasil -V-).
  • Finalmente, perdiendo los dos partidos (supongamos por un gol 0-1) Uruguay quedaría con 27 puntos y también estaría en Rusia salvo que se den TODAS estas circunstancias:
  1. Colombia le gane a Paraguay
  2. Perú y Argentina empaten
  3. Argentina le gane a Ecuador
  4. Perú le gane a Colombia
  5. Chile gane los dos partidos (Ecuador -L- y Brasil -V-).

Donde haya un ganador entre Perú y Argentina (supongamos también por un gol) también cabría la posibilidad de que el perdedor elimine a Uruguay ganando su siguiente partido por 8 goles (siempre en el supuesto de que la celeste haya perdido ambos partidos por un gol).

La alta improbabilidad de que se den la mayoría de los partidos detallados en las últimas dos hipótesis determinan que prácticamente sea imposible, también, caer en zona de repechaje.

Y de ser así, sabemos que cualquier representante de Conmebol está en condiciones de superar a Nueva Zelanda.

Por eso, en cualquier caso, la chance de estar en Rusia es altísima. Falta muy poco para poder ver a Uruguay tres veces seguidas en un mundial.

Ojalá entremos por la puerta grande. Vamos que vamos!.

ABSURDO FORMATO PARA EL MUNDIAL 2026!

El 10 de enero de 2017 se aprobó la nueva modalidad de disputa de una Copa del Mundo de selecciones mayores.

Así, el mundial de 2026 tendrá 48 participantes. Un verdadero atentado al fútbol!

Serán 48 selecciones repartidas en 16 Grupos de 3 países cada uno, donde avanzarán a la 2da ronda los 2 primeros; a partir de allí se jugará un sistema de play off.

Significa que todos jugarán un mínimo de dos partidos y los cuatro primeros, como hasta hoy, seguirán jugando siete.

Pero esto y cuántos cupos se le dará a cada Confederación es lo de menos; lo que está en juego es el prestigio de la máxima competencia que el fútbol conoce.

No se puede tener un mundial con 48 países con grupos impares donde el último partido de cada grupo será una invitación al arreglo.

El país que disputa los dos primeros juegos podrá ver como sus rivales definen el grupo pudiendo arreglar su partido de modo de acceder a la segunda fase; tal como lo hicieron Italia – Japón en el Sub.20 de Corea del Sur 2017.

Es que este sistema de disputa implica el retorno de la suspicacia a los mundiales. Lo que se erradicó en 1998 vuelve en 2026. A partir del mundial de Francia tuvimos un mundial que reducía el nivel de “joda” al máximo. Hoy lo perdimos!

Digo que se erradicó en el año 98 la suspicacia que significaba que clasificaran los 4 mejores terceros de cada serie; ello, aumentando el número de participantes a 32 y disponiendo la clasificación de los dos primeros de cada grupo jugando el último partido de cada serie a la misma hora.

FIFA con aquél cambio pretendió lo contrario a lo que ahora votó para 2026 donde habrá países que salgan a jugar sabiendo qué resultado puede llegar a convenirle a ambos, y concretarlo.

Se dice que en la primera fase no habrá empates con lo cual a través de los penales se determinará al ganador.

Así, un país “débil” saldrá a colgarse del travesaño sabiendo que dos empates y algo de puntería en los penales lo dejarán prácticamente clasificado a los 16vos de final.

Como viene la mano estamos entonces a un año y medio de disfrutar el último mundial medianamente serio tal cual fue concebido.

Lo de Catar 2022 será el primer paso hacia una nueva era donde lo que pase dentro de la cancha será secundario.

Absurdas justificaciones.

Infantino pretendió justificar la implementación de este formato poniendo como ejemplo a Gales e Islandia alegando que pese a su buen desempeño en la Euro 2016 difícilmente puedan acceder a un mundial.

No recuerdo una frase de Blatter cargada de tanta falsedad e inmoralidad.

Todos los países tienen el derecho deportivo de clasificar a un mundial; que lo hagan o no pasa por otro lado.

El único continente absurdamente discriminado a lo largo de la historia ha sido Oceanía al que sigue impidiéndosele la clasificación directa al mundial. Pero de ellos Gianni no se acordó.

Australia debió irse a Asia a jugar la eliminatoria sin chistar. Casi tan ridículo como Japón jugando la Copa América de 1999.

Por eso Gianni está muy equivocado!

A la hora de hablar de una clasificación a la Copa del Mundo sólo hay que considerar aspectos geográficos y atribuir los derechos que correspondan partiendo de la equidad.

Si un rejuntado de islas más algunos países con cierta historia (35 en total) hacen que CONCACAF tenga 3.5 plazas para un mundial no me explico cómo Oceanía no puede tener una.

Si México tiene su Confederación y de ahí no se mueve, Australia que tiene la suya tampoco debería moverse.

Hace ya décadas que la Copa del Mundo representa a TODAS las Confederaciones; bueno, a todas menos a Oceanía.

La supremacía de Australia sobre el resto de Oceanía es similar a la que México tuvo históricamente sobre el resto de los países de CONCACAF; sin embargo, México tiene tres posibilidades de acceder directamente al mundial y Australia -y el resto de los países de la OFC- no tienen ninguna.

Entiendo entonces que el único fin que persigue este absurdo cambio es el de recaudar.

A partir de 2026 más que nunca importarán los billetes. Dará igual si a una final llegan Brasil-Alemania que Namibia con Burkina Faso; solo importará contar con una buena infraestructura y sumar partidos para la tv.

Por eso amigo Gianni haga lo que prometió al asumir! Procure darle transparencia al fútbol, revea la instrumentación de este ridículo mundial y terminemos con las suspicacias.

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